Abril 15, 1997 |
ALREDEDOR DE CONCILIO CUBANOpor Lorenzo Páez Núñez, corresponsalía Libertad, BPIC | |
Existen criterios diversos en relación con la actuación del controvertido Secretariado de Concilio Cubano, después de los sucesos ocurridos entre el 15 y el 24 de febrero del 96.El tema en realidad resulta escabroso, pero la verdad hay que enfrentarla con valentía. En realidad, no estamos en condiciones de atacarnos unos a otros. Eso sólo beneficia a quienes nos oprimen.No obstante, conviene reflexionar y sacar experiencias de cada situación.Hubo una época en la que Concilio se convirtió en una fuerza motriz. Entonces todos, o casi todos, nos sumamos a él, aunque unos pocos lo hicieran con poco entusiasmo.Después del 24 de febrero del 96 aparecen las discrepancias, algunas creadas artificialmente; otras producto de la inexperiencia, e incluso de la posición conformista de personas a quienes en realidad nunca les gustó la idea, y hasta de algunos pocos que actuaban bajo órdenes expresas.Ahora bien, pasando por alto causas o pretextos, lo cierto es que todo esto accionó como un freno al movimiento opositor cubano, y entorpeció los esfuerzos unitarios deéste. Si todos los que estamos enfrascados en esta tarea queremos hacerla avanzar, ¿qué pasa entonces?¿Qué hizo Concilio que tanto gustó? ¿Qué está haciendo o qué ha dejado de hacer ahora? ¿Por qué tantos problemas? ¿Por qué avanzamos tan poco?Somos opositores pacíficos, y como tales tenemos que actuar. No nos está dada otra forma de lucha. Pero hay que luchar, pacífica y activamente. Oposición pacífica, pero activa.En lo que a Concilio respecta, hay algo que no está saliendo, o está saliendo mal. Es hora ya de que cesen estas diferencias. Todos estamos concientes de que al entrar en la oposición tenemos que disponernos a pagar un precio, un precio de sacrificio que se desdobla en dos tipos de pago: el pago diario del riesgo constante, y las humillaciones, atropellos, chantaje, unido al desempleo, las carencias y hasta el hambre; y el pago por etapas, en el que al igual que los cuentapropistas, cada cierto tiempo nos pueden pasar la cuenta. Cuenta a pagar en nuestro caso, no en efectivo, sino con condenas carcelarias.Estas condenas nadie las desea. Nosotros tampoco. Pero todos los que escogimos este camino no nos debemos a nuestras personas. Además de tener familia, tenemos un compromiso aún mayor, que es la confianza en nosotros depositada. Respondemos a un mandato de nuestras oposiciones de base, y al de las comisiones territoriales de Concilio. Ya somos hombres públicos, y como tales tenemos que actuar.Es bueno recordar el viejo proverbio shakesperiano: "To be or not to be". "Ser o no ser".El estado cubano ha ido aprendiendo a lidiar con la oposición pacífica, y ya no es tan torpe como al principio. Han encontrado fórmulas para neutralizarnos sin tener que pagar un alto precio político. Ellos se han replegado, y nosotros digamos que somos más cuidadosos. Con esta táctica, dentro de poco va a parecer que no hay contradicciones. Habrá un aparente equilibrio, y lo que hemos logrado hasta aquí es casi nada comparado con lo que falta.Hay que hacer oposición pacífica activa. O Concilio pasa a la ofensiva, o desaparece, víctima de no sé cuántos males.Conste, no estamos arengando a una carga a degüello. Sólo pedimos que salgamos de las trincheras a las que nos obligaron a replegarnos y que avancemos a discreción y despacio, pero hacia adelante.Analicemos esto. En realidad, podemos admitir que Leonel Morejón Almagro cometió algunos errores, antes y después de su encarcelamiento, por su corta edad quizás, por la incomunicación a que fue sometido, e incluso sin justificación.Pero de lo que sí estamos seguros es que ha sabido ser consecuente con el compromiso contraído con la oposición y con Cuba. Lo cual lo engrandece de forma tal que los posibles errores empequeñecen. Unicamente lo pudo detener la brutal represión de que fue objeto. Al menos, hasta el momento no podemos decir otra cosa. Si mañana no fuera así, también lo reconoceríamos, pues seguimos a las ideas y no a los hombres.Sin embargo, nosotros muy poco hemos podido hacer. Existen muchas ideas, pero hace falta también operación para llevarlas a buen término y que no queden en meros sueños. | ||
| TOP
|
WEB
LINKS
|
SUBSCRIBE
|
SEARCH
/ BUSQUEDAS
|
ARCHIVES
|
WRITE
TO US / ESCRIBANOS
| ||
| CubaNet does not require sole
rights from its contributors. We authorize the reproduction and distribution of this article as long as the source is credited. CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores. Autorizamos y agradecemos la reproduccion de este material informativo, siempre que se acredite la fuente. | ||