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Nacionalidad

Yosvani Anzardo Hernández

HOLGUÍN, Cuba, enero (www.cubanet.org) - Con esta fiebre criolla que convierte a los cubanos en españoles sin dejar de ser cubanos, una vez más se viola ese panfleto que desde el 76 se ha dado en llamar Constitución. Como a nadie le importa, eso no es un problema. De cualquier forma, sería conveniente ser extranjero en Cuba. Unos recién nacionalizados españoles intentaron renunciar a la nacionalidad cubana y, como es lógico, no se lo permitieron.
  
El problema es que como extranjeros podríamos viajar por el país, entrar y salir cuando quisiéramos, acceder a Internet, comprar autos y ser dueños de nuestra vivienda.
 
Si fuera haitiano, por ejemplo, gastaría menos en la deformación educacional de mis hijos, porque en lugar de gastar tanto dinero en las escuelas invertiría en educadores particulares, porque a fin de cuentas, de cualquier forma, tienes que hacerlo porque la escuela no enseña nada bueno.
 
En cuanto a la salud, si no tienes amigos o pagas adecuadamente no recibes la atención necesaria. Claro que no tendría derecho a votar, pero ya  empiezo a marearme con la perspectiva. ¿Te imaginas si a todos los españoles raros, los que no pronuncian la zeta y dicen majagua en lugar de más agua les da por renunciar a la ciudadanía cubana para ganar derechos? 

Según mis padres, mi tatarabuelo vino en barco de India y no era hindú, sino católico. Por mí está bien, como si viene de Campeche en una  cafetera. La cuestión es que, por lo menos, pido permiso de residencia en Cuba, y es ahí donde radica el problema, porque aquí somos ilegales. Por eso los desalojos, las prohibiciones y persecuciones.
 
El problema del Estado es contra los descendientes de los inmigrantes. Claro, como los habitantes originales de este archipiélago se acabaron, se trata de todo el pueblo. Lo que no entiendo es por qué no nos dejan regresar si ya nadie quiere venir. Los haitianos, cuando llegan a nuestras costas por error, lloran y se halan los pelos; exagerados que son; esto no será el paraíso, pero casi en cueros sí andamos de vez en cuando.

La isla no es una cárcel por gusto. ¿Lo que pasa aquí no será un experimento dirigido por algunos países cómplices con el objetivo de medir la capacidad de sufrimiento de los seres humanos y la efectividad de la castración moral?

Del papel que llaman carta magna desapareció el capítulo denominado Nacionalidad. Aunque todo está claro. Lo que necesitamos los "extranjeros" nacidos en Cuba es una nueva ley de inmigración, aunque es preocupante que mis padres se equivoquen y resulte que yo no desciendo de un hindú. De ser así, entonces, ¿de dónde coños vengo yo? ¿Cómo perdí mi país? ¿Qué pasó con mi nacionalidad?



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