El carnaval de las viandas
Víctor Manuel Domínguez, Sindical Press
LA HABANA, Cuba, marzo (www.cubanet.org) - Las trompetas del socialismo cubano suenan desafinadas. Herrumbrosas, con una sola nota en Do sostenido, para anunciar victorias al por mayor, deja en los oídos de quienes las escuchan un lejano sabor a fiesta. Y los trompetazos en las campañas por la vindicación del ñame, el rescate de la papa o la clonación del boniato, no pueden ser la excepción.
Así lo dejaron sembrado, pendientes de regadío, y aspirantes a la cosecha los representantes de las unidades básicas de producción cooperativa (UBPC), y los dirigentes sindicales en estas estructuras presentes en el Octavo Congreso de Trabajadores Agropecuarios y Forestales.
Con la moral tan alta como los hierbazales y el marabú que cubren los campos de Cuba, los congresistas trazaron por millonésima ocasión los pasos a seguir para que una yuca nazca tan robusta como la de Casimiro (según el Guayabero); una calabaza dé abasto en la confección de un flan que satisfaga a todos los habitantes de la capital, y las papayas alcancen el tamaño de un misil capaz de amedrentar al enemigo.
Mientras llegan los resultados, seguiremos importando el 85 por ciento de los alimentos que consume el país.
Pero según expertos en ñames con corbatas para el turismo y boniatos en harapos para los trabajadores, las claves y los bongoes agroalimentarios ya están listos para sumarse al sonido de las trompetas.
Para ello, luego que se resuelvan nimiedades deficitarias acumuladas durante 50 años, como la mano de obra, los insumos, el problema del regadío, la morosidad en los pagos, el insuficiente salario, los medios de protección, el vestuario y calzado de trabajo, se implementará la clonación de las viandas.
De ahí en adelante, la oveja Dolly tendrá que compartir escenario con 101 clones de boniato, 20 de yuca y 8 de calabaza, además de tener que paladear 25 variedades de plátanos y una veintena de malangas, según expertos avileños.
No por gusto los cerebros de algunos científicos que laboran en el Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT), en Ciego de Ávila, se encuentran conectados a bejucos y yerba mala de importación.
Luego de tan productivo congreso y clonadas informaciones, los cubanos tendremos puré de papas por tubería con solo apretar un botón. Si estornudamos fuerte, podremos fallecer bajo un alud de plátanos que colgarán como luminarias en las avenidas, y tendremos que andar ojo avizor para evitar que una granizada de yucas como flechas se nos claven en la garganta.
Los boniatos serán de referencia mundial por su sabor a tilo, marañón, canistel, níspero, mamey, tamarindo, fresa, chocolate, mentol, ajonjolí, piña y caña santa, de acuerdo con los más de 100 preparados y listos para la clonación.
La malanga japonesa (chopo) será nacionalizada cubana y el melón de castilla también. Además, el plátano burro será alfabetizado con el método Yo si puedo.
Y por eso se anuncia a toda la población que encienda los fogones, preparen las ollas y los calderos, vistan la mesa y soliciten moderación a los comensales, pues ahora sí el carnaval de las viandas va a empezar.
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