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El tablero oriental (I parte)
Aleaga Pesant
LA HABANA, Cuba, abril (www.cubanet.org) - En medio del secretismo propio de la conspiración del Partido Comunista, el periódico Granma anunció el pasado 9 de abril la celebración de reuniones de los comités provinciales de esa organización. Sin precisar fecha, los miembros del Comité Central, José Machado Ventura y Abelardo Álvarez Gil, dirigieron el relevo de cuadros de primer nivel, en cuatro de las cinco provincias orientales.
La zona oriental es el segundo escenario más conflictivo de la isla. Las cinco provincias poseen los más altos índices de pobreza y desempleo, deserción escolar, y otros problemas sociales. Así como los más bajos niveles de comunicación, salarios y atención medica. Los daños dejados por los huracanes de los últimos años, tanto por el sur como por el norte, no se han resuelto. El cierre de los centrales azucareros profundizó la pobreza.
Lo anterior provoca altos niveles de emigración de las zonas rurales a las urbanas y hacia otras provincias. A este panorama se debe agregar el crecimiento sostenido de las fuerzas democráticas y contestatarias en la región. Este conglomerado de pequeñas organizaciones regionales se caracteriza por la atomización, lo que hace más difícil el trabajo de la policía política para controlarlos y eliminarlos.
Por eso, no se debe observar el asunto como un mero cambio de funcionarios. Las razones pueden ser más profundas, aunque momentáneamente no se comprenda el diseño del tablero.
Los cambios, aunque sorpresivos para algunos, eran esperados por otros, que vieron en las purgas de marzo, el tsunami progresivo, creado tras la salida de Fidel Castro. Por lo pronto, las vacantes de Felipe Pérez y Carlos Lage, deben ser cubiertas con nuevos funcionarios, posiblemente los primeros secretarios del partido en Holguín y Santiago de Cuba.
Tanto Miguel Díaz-Canel como Misael Enamorado, en Holguín y Santiago de Cuba, respectivamente, sustituían a dos hombres que en su momento ascendían al Olimpo castrista, el Ministro de Transporte José Luis Sierra y el malogrado Juan Carlos Robinson. Los dos llegaban a sus cargos provinciales con la aureola de la eficiencia.
Por último, los recién llegados a los cargos Teresa Amarelles Boúe y Luis Rafael Virellez Barreda. La primera es una oscura funcionaria cuya mayor responsabilidad fue gobernar el municipio Amancio Rodríguez, antiguo Central Francisco. El segundo presenta una interesante hoja de vida. Es oriundo fde la provincia que pasa a gobernar. Nació en Cauto Cristo, un poblado situado a 25 kilómetros de Bayamo.
Continuará…
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