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Huelgas de hambre
Frank Correa
LA HABANA, Cuba, abril (www.cubanet.org) - La huelga de hambre constituye un método de lucha pacifica.
Julio Antonio Mella, líder cubano de las luchas sociales en los años veinte, estremeció a la opinión pública con su huelga de hambre reclamando a la oligarquía gobernante el respeto a los principios democráticos por los que habían luchado y entregado sus vidas tantos mártires de la patria.
Pedro Luis Boitel, con Fidel Castro en el poder, perdió su vida cuando se encontraba en huelga de hambre en prisión, para exigir la liberación de sus compañeros, el cese de los fusilamientos y la persecución a los opositores, acción que lo elevó como ejemplo del presidio político contra el gobierno comunista.
Guillermo Fariñas ha protagonizado múltiples huelgas de hambre y prolongados ayunos, que le han dejado severas cicatrices en su salud. En una ocasión estuvo 47 días sin probar alimentos, sobreviviendo con pequeñas dosis de yogurt que frenaban el colapso físico violento. Fue hospitalizado varias veces en terapia intensiva para restablecerle las funciones a su organismo. Los encargados de su encierro debían amarrarlo y vigilarlo para que no se arrancara los sueros que lo mantenían vivo.
Fariñas reclamaba el derecho de los cubanos a Internet, sencilla operación que realizan diariamente cientos de millones de personas en todo el planeta, y en Cuba es una palabra prohibida.
Por estos días otra huelga de hambre es noticia. José Luis García Pérez (Antúnez) encabeza a un grupo de huelguistas de Placetas, provincia de Villa Clara, reclamando una vivienda decorosa para cada cubano, y también que finalicen las amenazas de muerte contra el miembro del Presidio Político Pedro Luis Boitel, Mario Alberto Pérez, así como el cese de los maltratos y torturas a los presos cubanos.
El grupo de huelguistas de Placetas lo completan Iris Tamara Pérez (esposa de Antúnez), Diosiris Santana, Carlos Michael Morales y Ernesto Mederos.
Luego de 52 días en ayuno, la vivienda, conocida popularmente como Villa Laureles, en la calle 7ma Sur No. 5, se encuentra fuertemente custodiada por efectivos de la Seguridad del Estado, dentro de un cerco que se estrecha cada día.
El pasado 25 de marzo, en horas de la madrugada, lanzaron una sustancia tóxica sobre el tejado de la casa donde se está efectuando la huelga de hambre, que los obligó salir al patio a respirar.
El apoyo internacional a estos luchadores por los derechos humanos ha sido notorio. Antúnez y su esposa Iris Tamara recibieron una llamada telefónica del senador cubano-americano por el estado de New Jersey, Bob Menéndez, interesado por las demandas de los protestantes.
Durante los 50 años de dictadura comunista, muchos opositores han utilizado la huelga de hambre para reclamar sus derechos. Las autoridades cubanas siempre han renegado contra estos valerosos hombres que ponen en peligro sus vidas mediante la supresión de alimentos como método de lucha, tomando medidas que acentúan la sordidez del enclaustramiento a que están confinados.
Hace unos días otro opositor pacifico, Edgar López Moreno, Presidente de la Coalición Juvenil, y miembro de la Junta de Coordinadores de la Unidad Liberal de la República de Cuba, comenzó otra huelga de hambre para reclamar al gobierno de Raúl Castro la eliminación del permiso de salida del país, conocido como tarjeta blanca, sin la cual no se puede salir del país.
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