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Reclamos, evasivas y voces ausentes en los debates promovidos por el gobierno cubano.
Miguel Saludes.
MIAMI, Florida, febrero (www.cubanet.org) -El video de la reunión sostenida entre Ricardo Alarcón de Quesada y un grupo representativo de los estudiantes de la Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana, circula ampliamente en Internet. El material recibido de manera anónima por la BBC, recoge momentos en que varios jóvenes hacen fuertes planteamientos y críticas en presencia del presidente del parlamento cubano, así como algunas respuestas del funcionario.
El pago de salarios en moneda nacional, la imposibilidad de viajar al extranjero, las barreras impuestas en hoteles e instalaciones turísticas a los nacionales, así como la prohibición al acceso de Internet, específicamente a Yahoo, fueron los puntos álgidos de este encuentro. El Voto Unido y la falta de representatividad de los diputados elegidos por esa vía, fue diana de los comentarios críticos. Cuestionamientos como los realizados por Eliécer Ávila tuvieron que ser esquivados por el jefe del parlamento cubano, que no contó con argumentos convincentes para explicar las razones que impiden a un “revolucionario” cubano peregrinar con su dinero al sitio donde cayera Ernesto Guevara.
Los estudiantes de la UCI pidieron que los ministros rindan cuentas al pueblo por su trabajo y que sean removidos de sus cargos cuando no cumplan. Ricardo Alarcón evitó contestar varias inquietudes aduciendo que no era un especialista cuando se tocó el tema de la doble moneda y desvió la exposición justificativa hacia otras partes del mundo, una maniobra a la que siempre recurren los funcionarios cubanos para no responder por la problemática que vive la Isla.
"Aprecio que sea preocupación de los jóvenes cubanos la posibilidad de visitar las pirámides de Egipto o de viajar a Bolivia", señaló con ironía Alarcón. Luego agregó que nadie en el planeta puede hablar de viajar como un derecho. La lógica aplicada por el funcionario se basó en las dificultades que originarían 6 mil millones de habitantes del planeta con posibilidades de ir a donde quisieran. De esta manera se evidenciaron inclinaciones neoliberales en las manifestaciones del dirigente comunista, quien terminó reconociendo que ciertos privilegios están reservados para determinadas minorías. La solución que propuso como una posibilidad futura, no es otra que la compensación por méritos. La vieja receta, viciada de consideraciones arbitrarias e injustas, no puede ser solución cuando coloca requerimientos de tipo ideológico por encima de otros valores.
El miembro del buró político aseguró a los presentes en la reunión que en su juventud jamás pudo ir a Varadero o Tropicana por no contar con dinero suficiente. Pero olvidó decir que en la época referida en su anécdota el llamado cabaret bajo las estrellas no era el único que funcionaba en la capital cubana. Numerosos centros nocturnos estaban disponibles para distintas economías. Lo mismo ocurría con hoteles y restaurantes. Las opciones para el bolsillo de los menos favorecidos terminaron por desaparecer con el actual sistema y las que quedan carecen de la mínima calidad. ¿Acaso uno de los objetivos de la Revolución no era el acceso sin exclusiones al disfrute de todos nuestros recursos, incluidos los dedicados al ocio?
Los viajes al exterior, una obsesión de tres generaciones de cubanos nacidos bajo el imperio del castrismo, es otra de las grandes frustraciones generadas por el sistema. Es cierto que antes del 59 muy pocos podían visitar otros lugares del mundo en condición de turistas. El turismo es una modalidad todavía joven que comienza a cobrar auge en la década de los cincuenta, logrando mayor participación después de los ochenta. Hoy viajar a otros países no es exclusividad de las clases adineradas.
No obstante la falta de oportunidades para salir al extranjero puede compensarse con otros medios más asequibles. Internet constituye una puerta importante, casi imprescindible, para que se produzca el contacto masivo de pueblos y culturas. Visitar el Louvre y las calles de la vieja Roma puede hacerse realidad sin grandes inversiones a través de la magia de la realidad virtual. Los cubanos tienen esa ventana cerrada por imposiciones del régimen imperante.
Algunos medios aseguran que estos debates forman parte de una estrategia gubernamental que servirá de preámbulo para la introducción de un paquete de cambios impostergables. Más allá de las especulaciones sobre las intenciones de esta especie de deshielo controlado, no puede pasarse por alto ciertos detalles.
El Proyecto Varela, entregado ante la sede de la Asamblea Nacional en el 2002, estaba fundamentado en las inquietudes básicas a las que el pueblo cubano apunta desde hace más de una década. La postura del gobierno, entre las que se cuenta la del propio Presidente del parlamento, fue desconocer aquella petición. Resulta sarcástico ver al mismo Alarcón respondiendo cuestionamientos que costaron la cárcel a decenas de ciudadanos. Actualmente más de 40 gestores del Proyecto Varela cumplen sanciones entre 12 y 28 años por llevar ante la legislatura comunista una iniciativa ciudadana que reflejaba lo que hoy se pide que la gente exponga a camisa abierta.
La estancia en prisión de los que todavía se encuentran cumpliendo condenas por la llamada causa de los 75, es inmoral y cada vez tiene menos sentido. La liberación inmediata e incondicional de los presos dirá si realmente el debate a que ha sido llamada la sociedad cubana, responde a un proyecto serio. La ausencia forzada de estos ciudadanos en la escena social es un indicio que le resta credibilidad a la convocatoria de las discusiones. En definitiva ellos fueron abanderados de la actual polémica y en las actuales circunstancias se requiere su reintegro al seno de la sociedad para que su criterio sea escuchado en el foro público.
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