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Granma
miente (I)
Juan González Febles
LA HABANA, enero (www.cubanet.org) - El Ministerio
del Interior no deja de sorprender. Está, según el
diario Granma, en posesión del GPS (Sistema de Posicionamiento
Global, navstar). Se trata de un sofisticado sistema de posicionamiento
satelital.
De GPS sabemos por la película del sábado,
por los afortunados que viajan y ahora por Granma. Todos los que
leímos la edición el cinco de enero de este rotativo,
quedamos boquiabiertos.
A partir de este sofisticado sistema, un localizador
permite seguir la posición de cualquier objeto en su desplazamiento
por la superficie terrestre desde satélites. La señal
es devuelta a la tierra, procesada y decodificada convenientemente.
Cualquiera que lleve el chip adecuado se hace automáticamente
imperdible, como los alfileres.
¡Como avanzó la ciencia en Cuba! Ya
se dispone hasta de satélites o de dinero para su arrendamiento.
También debe haber concluido el embargo y uno aquí
sin enterarse. Para disponer de GPS es necesario arrendar el servicio
a los Estados Unidos, o colocar un satélite propio.
Quizás, aquel segundo cosmonauta tuvo su oportunidad.
Nos referimos al que se quedó vestido como la novia de Pacheco,
cuando Tamayo (el promocionado primer cosmonauta cubano) salió
al espacio. El pobre se lo merecía. Dicen que hasta estaba
mejor preparado. Quizás el hombre fue al fin al cosmos. Habrá
colocado un satélite, podría ser el ‘Bagazo
1’, quién sabe.
La otra alternativa es que alguien mintió.
O Granma o el Ministerio del Interior; uno de los dos, o los dos.
Pero, ¿para qué?
Uno puede especular si lo habrán hecho por
triunfalismo, por costumbre o simplemente para meter más
miedo por partida doble. Es decir, a los policías y la población.
Aquí se complican las cosas.
Según la información suministrada por
Granma y firmada por la Sra. Katia Siberia, en trabajo que tituló
“Entre el deber y el ejemplo”, más de cien carros
patrulleros de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) están
dotados de GPS. Siempre según la Sra. Siberia (con nombre
y apellidos dentro del mejor estilo represivo de retro nostalgia
eslava) esto le permite a la eficiente PNR, determinar la velocidad
y posición de todos sus carros en servicio.
Esto incluirá seguramente a los carros patrulleros
que en la madrugada se detienen en algún lugar discreto y
solitario. Allí, los patrulleros descansan, duermen y ahorran
la gasolina que necesitan para algo personal y a la vez, útil.
Algo más rentable que dar vueltas a una ciudad triste y definitivamente
dormida.
Con GPS o sin él, de madrugada no se ve un
policía en la calle. Es casi tranquilizador saber que desde
su Centro, la jefatura del Ministerio del Interior sabe dónde
duerme cada policía y cada carro patrullero en esas tristes
y solitarias madrugadas de La Habana.
Se escuchó el rumor de que además del
GPS, pronto se asignará un trabajador social para que se
ocupe del control de la gasolina en cada carro patrullero. No está
claro si en la víspera del próximo Día de Reyes
el trabajador social también clasificará para medallas.
Pero esto es sólo un rumor.
En Cuba, el rastreo utilizado según se ha
podido conocer, está basado en un complejo arcaico y caro
sistema de radio faros hertzianos. La costosa y compleja red se
extiende a todo lo largo y ancho de la Isla. El sistema cumple una
doble función de rastreo vehicular e interferencia de señales
de televisión. Resulta completamente inútil en zonas
montañosas.
La información aparecida en Granma trae de
vuelta a otros fantasmas mal conjurados. Nos referimos a la fobia
anti satélites-Internet que aqueja al régimen cubano.
En diciembre pasado, muy reciente en el tiempo, la Seguridad del
Estado amenazó con acusar de espionaje a los activistas de
la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación
Nacional. El motivo o la causa para ello fue el uso que dieron estos
activistas al Google Earth, en la señalización y ubicación
de cárceles y centros de detención que sostiene la
dictadura a lo largo de la Isla.
Según la enciclopedia digital Encarta
Microsoft, en su edición 2007, en la actualidad hay 24 satélites
GPS en producción en los Estados Unidos, otros están
listos para su lanzamiento. Las empresas constructoras han recibido
encargos para preparar más y más nuevos satélites.
Como sucedió con Internet, el sistema de uso militar en su
origen devino en herramienta para el confort de ciudadanos corrientes.
Eso si, asistidos con derecho al pleno acceso y disfrute de estas
y otras maravillas de la tecnología del siglo XXI. Hasta
el momento, ninguna de estas maravillas está arrendada o
es propiedad del régimen cubano. Pero si lo consiguieran,
todo quedaría limitado al disfrute de la élite verdeolivo.
Como de costumbre, Granma vuelve a mentir.
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