Opinión           IMPRIMIR
11 de enero de 2008

Apolitismo relativo en la letra del año

Miguel Saludes


MIAMI, FL, enero (www.cubanet.org) -Con el final de cada año los creyentes cubanos esperan el anuncio de la letra que regirá sus vidas en el nuevo ciclo terrestre. Un importante grupo de babalawos, congregados con el fin de interpretar los designios de Ifá, hacen públicos los vaticinios, así como la manera de comportarse ante estos. Hasta hace poco las expectativas se movían en torno a dos pronósticos. El de la reconocida Sociedad Yoruba de Cuba y el que hacía la Organización de la letra del Año, ignorada por los canales oficiales. Era esta última la que atraía mayor atención entre practicantes de la religión y población en general. Aunque similares en muchos detalles propios de la fe, eran notables ciertas disparidades en aspectos relativos a la problemática social.


El comienzo del 2008 trajo una novedad para los seguidores de la profecía yoruba. Como resultado de un diálogo establecido entre la Comisión de la Letra y la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista, en esta ocasión el rito se celebró en la Unión Fraternal atendida como centro cultural por el gobierno. Igualmente se dieron facilidades para la participación de religiosos cubanos residentes en el exterior y de otros países.


Mientras los periódicos de la Isla pasaron por alto la noticia sobre el evento, Prensa Latina dio una breve cobertura sobre el mismo, calificándolo de estimulante para el optimismo de los cubanos. Esta opinión se fundamenta en los buenos augurios hechos acerca de prosperidad y avances anunciados por los sacerdotes de Ifá para Cuba. Según apuntó en conferencia de prensa Víctor Betancourt, uno de los integrantes de la comisión, el presagio más importante concierne a la catástrofe climatológica. Esto resulta irrefutable. Lo confirma el premio Nobel del 2007 otorgado al ex vicepresidente norteamericano Al Gore.


¿Qué dice Ifá para este 2008? Que hay que tener cuidado con los cambios climatológicos. Que hay que velar por el descontrol del gran simpático, del que depende el sistema nervioso de todo ser humano. Se debe tener cuidado con ataques de asma, esquizofrenia, locuras transitorias, úlceras gástricas y duodenales. Habla de separación entre familiares. Sobre la importancia de ofrecer una formación educacional, social, y religiosa a hijos, ahijados y familia en general, así como el mantenimiento del respeto mutuo en la pareja, buscando la estabilidad matrimonial. Afirma que se debe combatir todo lo mal hecho incluyendo la parte religiosa; salvando todo lo positivo. Insta al rescate de valores tales como la humildad, honestidad, seriedad y amor al prójimo. Sin dudas todos son sabios consejos.


En cuanto a la situación socio política del país se mantuvo el mutismo de costumbre. Lázaro Cuesta rechazó cualquier interpretación asociada con esa problemática. ''El reto en este momento no es un reto político, no es un reto social, sino un reto con la naturaleza'', señaló Betancourt al respecto. Más allá de lo manifestado por los que hablaron en nombre de los participantes en la predicción de la letra, existen algunos detalles que dejan dudas acerca de la validez de ese criterio.


Los mism
os refranes del signo parecen desmentir la negativa a interpretar hechos relacionados con la realidad nacional en el plano cívico y gubernativo. Lo que el viento se llevó, o con la calma todo llega a la normalidad, pudieran recibir diversas lecturas. Lo mismo ocurre con Hojas del árbol caído juguetes del viento son, o la sentencia de que es preferible la muerte a la humillación. En la conferencia de prensa Cuesta hizo una alegoría sobre los cambios representados en el soplo del aire, de los posibles beneficios que estos traigan, la esperanza que provocan y la necesidad de que se produzcan, señalando que todo ello debe venir aparejado con la unidad. Lo anterior, articulado a la moraleja de cómo puede afectar la intriga de un tercero en las relaciones entre dos, puede contener un mensaje marcadamente político.


En la Venezuela bolivariana ocurrió una reunión similar a la efectuada en La Habana, para dar a conocer a los venezolanos su Letra del año. En Caracas las predicciones hechas por los babalaos se adentraron en terrenos considerados inadecuados por sus homólogos de Cuba. Los sudamericanos vaticinaron varias situaciones concernientes a la vida política de su país.

Carlos Guédez, secretario general de la Asociación Civil Cultural Seguidores de Ifá (Asoifa), conformada por los babalaos, santeros, paleros, espiritistas y demás estudiosos de la religión Yoruba venezolanos, informó que el signo representa el nacimiento de una nueva república con muchos enredos, divisiones, doble discurso y la familia separada. Predijo que se vivirán muchas confrontaciones; algo de lo que no escaparán, tanto los grupos políticos, sociales, económicos y religiosos. Chávez no quedó fuera de los auspicios. Asoifa anunció que este continuará gobernado con muchos tropiezos y que habrá varios intentos de sacarlo del poder. Los sacerdotes afirmaron que el movimiento estudiantil se consolidará totalmente en el 2008. Mala noticia para el mandatario. Ante las dificultades presagiadas la recomendación es trabajar juntos mediante el diálogo.

El tema político en Cuba resulta escabroso no solo para la religión yoruba. Otras instituciones religiosas se ven en iguales dificultades cuando tienen que desenvolverse en ese entorno complejo, del que resulta difícil quedar exento. La evasiva a tocar puntos sensibles para el poder, permite algunas holguras dentro de la asfixia totalitaria, algo que resulta válido hasta para la religión.

La letra del año ya fue predicha. Ogán es la divinidad rectora del 2008. Ella simboliza fuerza, trabajo, guerra, hierros y militares Acaso las potencialidades del signo se mostraron tempranamente, casi al final de diciembre, cuando el General Castro pidió en un discurso laborar con mayor esfuerzo.

 
 
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