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Boxeadores
cubanos deportados de Brasil fueron abandonados,
según la cancillería
Yahoo! News.
Río de Janeiro, 27 sep (EFE).- Los dos
boxeadores cubanos que fueron deportados por Brasil
luego de que desertaran durante los Juegos Panamericanos
de Río de Janeiro prácticamente
fueron condenados al olvido en Cuba, según
un informe de la cancillería brasileña
divulgado hoy por el diario Folha de Sao Paulo.
De acuerdo con el documento, que la cancillería
elaboró por encomienda de una comisión
del Congreso y al que el diario paulista tuvo
acceso, los dos boxeadores fueron abandonados
a su suerte y no tienen perspectivas de volver
a competir en Cuba.
Los cubanos Guillermo Rigondeaux y Erislandy
Lara fueron deportados el 4 de agosto por Brasil
hacia Cuba tras haber desaparecido de la Villa
Panamericana el 22 de julio y ser localizados
por la Policía brasileña en un balneario.
Rigondeaux, de 26 años y doble campeón
mundial y olímpico, y Lara, de 24 y campeón
mundial de la categoría welter, desaparecieron
poco antes de presentarse al pesaje previo a su
competición en los Juegos Panamericanos
de Río de Janeiro.
Al ser encontrados por la Policía, los
boxeadores negaron haber desertado y dijeron que
habían sido drogados por dos empresarios
que les ofrecieron un contrato en Alemania.
El propio líder cubano, Fidel Castro,
fue el primero en confirmar la deserción
y que los llamó de "traidores",
ya había dado a entender que los pugilistas
difícilmente tendrían la oportunidad
de reiniciar sus exitosas carreras deportivas
en Cuba.
Según el informe de la Cancillería
brasileña, elaborado por el embajador en
La Habana, Bernardo Pericá, los deportistas
no han sido contactados hasta ahora por sus entrenadores
y prácticamente no tienen contacto con
sus antiguos compañeros de equipo.
Ringodeaux "continúa entrenando por
cuenta propia a la espera de una comunicación
oficial de las autoridades deportivas sobre su
futuro", según el texto.
De acuerdo con la cancillería, el propio
atleta se quejó de que "muchos de
sus antiguos compañeros en el equipo de
boxeo de Cuba estarían evitando mantener
contacto con él" y también
se quejó del "asedio de los periodistas
extranjeros".
En cuanto a Lara, el informe indica que, por
haber sido el capitán del equipo de boxeo
con que Cuba compitió en Río de
Janeiro, recibió la "mayor carga de
recriminación por parte de las autoridades
cubanas".
"Todo parece indicar que está condenado
al olvido, sobretodo por no haber, hasta el momento,
alcanzado conquistas deportivas comparables a
las de su compañero", según
el documento citado por Folha de Sao Paulo.
El informe de la cancillería fue encomendado
por la presidencia de la Comisión de Relaciones
Exteriores de la Cámara de Diputados de
Brasil para preparar el viaje de una comisión
de legisladores brasileños a Cuba para
verificar la situación de los deportistas
deportados.
La comisión, a petición del diputado
opositor Raúl Jungmann, del Partido Popular
Socialista (PPS), aprobó hace veinte días
la visita de una comisión legislativa a
Cuba para establecer si los dos boxeadores están
sufriendo represalias.
El senador socialista brasileño Eduardo
Suplicy, un importante aliado del presidente Luiz
Inácio Lula da Silva, ya había enviado
en agosto una carta a Fidel Castro en la que pedía
que la carrera de los dos boxeadores no fuese
interrumpida.
Según el senador, los dos púgiles
tienen condiciones de ganar medallas en los Juegos
Olímpicos de Pekín y no se les puede
negar esa posibilidad.
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