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DE CUBA El
Nuevo Herald
Declaran capaz al padre
Andres Viglucci, The Miami Herald.
28 de septiembre de 2007.
Un padre cubano que está luchando por
sacar a su hija de la casa de su familia adoptiva
de Coral Gables es un padre capacitado, según
dictó ayer una jueza, pero eso no quiere
decir que la niña que es objeto de la disputa
internacional de custodia vaya a regresar a Cuba
con él.
En una sala atestada de reporteros, abogados,
defensores del bienestar infantil y terapistas,
la jueza de circuito Jeri B. Cohen dijo que el
estado no pudo probar su caso de que Rafael Izquierdo
desatendió o abandonó a su hija.
Pero la jueza dijo que ahora viene el segundo
capítulo de lo que a veces ha parecido
un drama hecho para la televisión: Una
audiencia para determinar si la niña se
vería perjudicada si la sacan de la casa
de sus custodios Joe y María Cubas, la
pareja que la ha albergado ya durante los pasados
19 meses.
''Le pedimos, le imploramos, que traslade hoy
mismo a la niña con su padre'', dijo Ira
Kurzban, uno de los abogados de Izquierdo.
A lo que Cohen respondió: "No le
voy a devolver la niña hoy al señor
Izquierdo''.
Pero Izquierdo y su equipo legal se mostraron
jubilosos al salir de la corte ayer, abrazándose
antes de dirigirse a los reporteros.
''Ansío llegar a mi casa'', dijo Izquierdo.
"Queremos que mi hija esté conmigo''.
Cuando se le preguntó si existe la posibilidad
de que él se quedara en Miami, dijo inequívocamente:
"De ninguna manera''.
La desconsolada María Cubas, que empezó
a llorar en silencio cuando se leyó el
veredicto, evitó el alboroto de la prensa
frente a la corte, y salió por una puerta
trasera con su esposo.
''Claro que estamos decepcionados'', dijo Joe
Cubas más tarde. "Esperamos la segunda
fase del juicio, y oramos porque en ésa
se proteja a la niña''.
Al decidir si la niña, que ahora tiene
5 años, va a ser devuelta al pequeño
pueblo rural donde viven su padre y su familia,
Cohen tendrá que valorar las alegaciones
de que ella ha forjado fuertes vínculos
con la familia Cubas. La jueza también
tendrá que considerar si separarla de su
medio hermano -que ha sido adoptado por Joe y
María Cubas- pudiera ocasionarle un daño
irreparable.
Los abogados del Departamento de Niños
y Familias mantienen que separarla de la casa
de los Cubas constituye "ponerla en peligro''.
Cohen, que ha sido muy crítica del manejo
del caso por el departamento, advirtió
que a sus abogados les sería muy difícil
demostrar en la audiencia de octubre la alegación
de que sería puesta en peligro.
La niña y su medio hermano, que ahora
tiene 13 años, vinieron con su madre de
Cuba en marzo del 2005. A los pocos meses, su
deprimida madre, Elena Pérez, intentó
suicidarse.
Inicialmente, los niños fueron puestos
con parientes de su padrastro y posteriormente
con la familia Cubas, donde han estado viviendo
desde abril del 2006.
Los abogados del estado alegan que Izquierdo
abandonó a la niña al permitir que
ésta se fuera de Cuba con su madre, y que
mostró poco interés en su bienestar.
Izquierdo y sus abogados mantienen no saber que
Pérez estaba mentalmente inestable y dijeron
haber sido engañados por los que cuidaban
la niña en la Florida, que afirmaban que
su madre estaba recuperándose.
En el fallo de 47 páginas, leído
en alta voz en un repleto tribunal de Miami, Cohen
criticó repetidamente a Izquierdo, un campesino
del pequeño pueblo de Cabaiguán,
en la parte central de Cuba, por su ''pasividad''
cuando se trataba de los intereses de su hija.
Dijo haberse sentido particularmente preocupada
porque, tras el intento de suicidio de Elena,
a Izquierdo le hubiera tomado siete meses solicitar
una visa humanitaria para venir a Estados Unidos
a reclamar a su hija. La juez dijo que Izquierdo
no había podido dar una explicación
satisfactoria.
''Aunque es cierto que Izquierdo no es sofisticado
y no tiene mucha educación, esto sólo
no explica su pasividad'', dijo Cohen.
Pero agregó que "las leyes de la
Florida no requieren que el padre sea un padre
perfecto, sofisticado, o muy seguro de sí''.
El espectáculo en la sala de la corte
incluyó alegaciones hechas por la madre
de los niños de que Izquierdo y Davis conspiraron
para inventar partes claves de la evidencia y
que la exhortaron a mentir bajo juramento, una
bomba que desvió el proceso por varios
días.
Izquierdo y Davis han negado vehementemente las
acusaciones de Pérez.
En su fallo, Cohen se dirigió a las alegaciones,
que se concentraron en cartas supuestamente enviadas
por Izquierdo a la madre de la niña mientras
vivía en Estados Unidos. El asunto de los
esfuerzos de Izquierdo por mantenerse informado
sobre la niñita después que se fue
de Cuba fue una dato crucial del caso del estado
contra él.
Cohen dijo que tenía ''la fuerte sospecha''
de que las cartas ciertamente habían sido
creadas, señalando que Izquierdo escribió
sobre fotografías que habían sido
tomadas mucho después que la correspondencia
supuestamente se envió. También
describió su comportamiento bajo interrogatorio
como ''nervioso'' y "evasivo''.
Cohen dijo que esas preocupaciones no cuentan
tanto como la devoción de Izquierdo por
la niña, diciendo que aunque "cree
que Izquierdo fue deshonesto con la corte en asuntos
importantes, parece sincero en querer volver a
obtener la custodia de su hija''.
Alan Michael, abogado de Joe y María
Cubas, dijo que las referencias al supuesto perjurio
de Izquierdo en el fallo constituyeron "una
censura leve''.
La jueza ''le dio el beneficio de la duda a un
hombre que se encontró que había
fabricado la evidencia y que le había mentido'',
dijo Michael.
Agregó que confía en que la corte
de apelaciones anularía la decisión
de Cohen.
"Vamos a prevalecer en la apelación''.
Los redactores del Miami Evan Benn, Elaine De
Valle y Gary Fineout contribuyeron a este reportaje.
tfigueras@MiamiHerald.com
El caso de la niña pasa a otro campo
legal
Carol Marbin Miller, The Miami
Herald. 28 de septiembre de 2007.
Cabe preguntarse si un padre apto y afectuoso
tiene el derecho a criar a su hija, por encima
de las objeciones de abogados del gobierno que
creen que ella estaría mejor sin él.
¿O pueden los derechos del padre ser superados
por los de su propia hija, que ha estado viviendo
contenta con otra familia y podría sufrir
considerables daños si la obligaran a mudarse?
Durante casi un mes, los testimonios en una sala
de corte de Miami-Dade han estado enfocados en
las aptitudes paternales del campesino cubano
Rafael Izquierdo: ¿Ha sido afectuoso con
su hija de 5 años? ¿Alguna vez la
golpeó o abusó de ella? ¿Mantuvo
a la madre de ésta cuando era ella quien
sostenía a la niña?
Con el dictamen pronunciado ayer por la jueza
Jeri B. Cohen de que Izquierdo no abusó
de su hija ni la abandonó, el caso sensacionalista
ahora pasará a otro campo de batalla, con
pocos precedentes en las cortes de la Florida.
Llevado a su esencia, el ruidoso drama es un
clásico choque de principios muy atesorados
por la sociedad de Estados Unidos: El derecho
constitucional de un padre apto a criar a sus
hijos libre de interferencia gubernamental, contra
el derecho de una niña, su medio hermano
y las personas que están a cargo de ella
desde hace tiempo, de mantener su propia familia
intacta.
''Estamos pisando terrenos legales muy peligrosos'',
dice Bernard Perlmutter, que desde hace 20 años
es promotor de los derechos infantiles y está
a cargo de la Clínica de Niños y
Jóvenes de la Facultad de Derecho de la
Universidad de Miami. "Tenemos que andar
con cuidado''.
El caso confronta a Izquierdo, que cría
cerdos en la parte central de Cuba, con Joe y
María Cubas, una pareja cubanoamericana
de Coral Gables que hasta ahora ha tenido custodia
de la precoz niña de 5 años y la
quieren adoptar.
El Departamento de Niños y Familias de
la Florida (DCF), y el guardián ad litem
nombrado por la corte para la niña, le
han pedido a la jueza Cohen que le quite permanentemente
la custodia de la niña a Izquierdo, concediéndoles
la custodia permanente de la niña a los
Cubas.
Según ellos, la niña está
muy ligada emotivamente tanto con los padres guardianes
como con su medio hermano que llevársela
ahora le causaría mucho daño.
''En este caso, lo que parece que el Estado está
procurando hacer es crear una nueva jurisprudencia
que enfoca los posibles daños a la niña'',
dice Perlmutter. "Es algo nuevo, y poco ensayado''.
Las leyes de la Florida, y las interpretaciones
escritas de ésta que se han transmitido
a través de los años, ofrece poco
entendimiento de lo que hará Cohen, que
se ha lamentado frecuentemente de que tiene las
manos atadas por los precedentes.
El estatuto estatal establece que un juez ''debe
colocar'' a un niño con un buen padre que
previamente no haya tenido custodia "a no
ser que el tribunal considere que esto pondría
en peligro la seguridad, bienestar o la salud
física, mental o emocional del niño''.
En un fallo clave del Tribunal Supremo de la
Florida de 1996, Beagle vs. Beagle, que esencialmente
abolió el concepto de los derechos de los
abuelos, declaró que los padres tienen
''un derecho fundamental a criar a sus hijos bajo
la Constitución estatal a no ser que un
daño amenace al niño''. Y un fallo
del Tribunal de Apelaciones del primer Distrito
del condado Bay, entregado en noviembre del 2002,
por ejemplo, le permitía a una abuela seguir
criando a un niño que entonces tenía
8 años, pese a las alegaciones de su madre
de que ella no tenía todos los requerimientos
de un plan de mejoramiento paterno y, por consiguiente,
no era elegible para la custodia.
Sin embargo, Ira Kurzban, el abogado de Izquierdo,
dice que una autoridad todavía superior
le prohíbe al estado separar a un niño
de un buen padre: la Constitución.
''Nosotros creemos que la Constitución
de EEUU, (y) la Constitución de la Florida
dicen que padres tienen un derecho divino a criar
a sus hijos'', dijo Kurzban. "Se ha encontrado
que el Sr. Izquierdo es un buen padre. Tiene un
derecho a no pasar por otro procedimiento''.
Bruce A. Boyer, un profesor de derecho que encabeza
la Clínica del Derecho Infantil de la Universidad
de Loyola, dijo que ''realmente, realmente daba
miedo'' la idea de que se le pueda quitar un hijo
a un buen padre. "Antes de que el Estado
pueda interferir con la relación entre
un padre y un niño, primero hay que establecer
que ha habido un serio problema''.
Los defensores por instaurar un robusto marco
de derechos de los niños ''están
tratando de poner una cuña en la vieja
ley que se deriva de las decisiones del Tribunal
Supremo de EEUU que hace que el interés
de un padre - el interés de un buen padre
- sea decisivo en la determinación de la
custodia'', afirmó.
Si Kurzban no logra evitar la investigación,
Cohen convocará una nueva audiencia casi
sin precedentes en la historia de la atención
infantil de Miami.
Su trabajo será decidir si trasladar a
la niñita de la casa de los cubanos de
Coral Gables a la casa de Izquierdo en Cabaiguán,
Cuba, la perjudicaría mucho.
Los legisladores de la Florida nunca definieron
''peligrar'' en los estatutos de bienestar infantil
del Estado. Pero, dice Perlmutter, "Creo
que la palabra fue escogida deliberadamente por
la Legislatura para hacer el límite bien
alto''
Cohen está de acuerdo. Dijo al Estado
el jueves: "Ustedes van a tener una montaña
muy alta que subir, y lo saben''.
Los abogados de ambas partes del caso presentarán
evidencia. Los abogados de la familia Cubas y
del Estado dicen que la niña está
muy unida a su medio hermano de 13 años
y a sus padres adoptivos como para obligarla a
romper esos lazos.
Los abogados de Izquierdo dicen que los niños
pequeños son fuertes y que la niña
ya está creando una relación con
su padre biológico.
Barbara Woodhouse, profesora de Derecho de la
Universidad de la Florida, afirmó que la
Florida ha estado tradicionalmente detrás
de otros estados en crear una fundación
para proteger los derechos de los niños
en el bienestar infantil y la corte juvenil.
Eso, sin embargo, está cambiando, dijo
Woodhouse, y una decisión sabia en el caso
de Miami podría ayudar a impulsar al estado
a unirse a otros que enfatizan los mejores intereses
de los niños sobre la importancia de preservar
los derechos de los padres biológicos.
''Cuando hay una seria afectación para
el niño, eso debe tomarse en cuenta'',
dijo Woodhouse. "No se puede tratar a un
niño como un artículo de propiedad...
No miremos los lazos sanguíneos, sino las
acciones, y la conducta''.
En el caso de la niña de 5 años,
dijo Woodhouse, la jueza debe considerar: "¿Está
la niña tan unida a su hermano y los padres
adoptivos que no tiene realmente una relación
con la persona que reclama la paternidad?''.
Roey Kirk, una consultante de cuidados de salud
de Miami y madre adoptiva que está en la
junta de directores de Hear My Voice, un grupo
de apoyo para potenciales familias adoptivas y
cuidadores de mucho tiempo, dijo que tiene fe
en que Cohen, y las cortes del estado, finalmente
harán lo que sea mejor para la niñita,
que ya ha visto suficientes tragedias.
''Cada vez que un lazo se rompe, eso afecta al
niño'', dijo Kirk. "Lo que nos gustaría
es ver a todos enfocar sus energías y amor
en crear un ambiente para esta niña a fin
de que no tenga que sufrir más pérdidas''.
El equipo legal de Izquierdo presentará
evidencia de que no es seguro que la niña
sea dañada por la reunificación
con la familia de su padre en Cuba.
''Por cada profesional médico o paramédico
que dice que la interrupción de su vida
causará permanentes daños cerebrales,
igualmente hay personas que afirman que los niños
son flexibles, que pasan traumas todo el tiempo
y se recuperan'', dijo Boyer, el profesor de Loyola.
''No quiero decir que no sean afectados o traumatizados'',
dijo Boyer. Sino que el caso suscita el espectro
de "darles a los jueces el libre poder de
decidir que un niño está mejor si
es criado por otra familia. Un juez podría
simplemente decidir que un niño sería
más feliz en una buena casa en los suburbios,
con un columpio y un perrito -- y quizá
mejores escuelas''.
"Eso nunca, nunca es una razón para
quitarle un hijo a un padre capaz --porque se
crea que estará mejor en otro lugar''.
cmarbin@MiamiHerald.com
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