|
POLITICA
Lo que debe ser cambiado
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - septiembre (www.cubanet.org)
- No es mentira. El periódico Juventud
Rebelde ha acudido a tres hombres claves con el
propósito de analizar por qué en
nuestra economía la inconstancia y la dejadez
y son las causas que afectan la calidad de vida
de la población.
Estos hombres son un profesor titular y consultante,
un doctor en Filosofía y un investigador,
autor de varios libros sobre perfeccionamiento
empresarial.
El primero, doctor Carlos M. García Valdés,
profesor de la Escuela Superior del Partido Comunista
de Cuba Ñico López, alega que un
factor influyente para el mantenimiento de estos
males es el bloqueo, y en segundo lugar, la crisis
que ocasionó al país el desplome
del campo socialista. En otras palabras, la falta
de interés de los trabajadores y el mal
trato en los servicios es culpa de los americanos
y de los países de Europa del Este que
dejaron de otorgar al régimen jugosos e
impagables préstamos.
Para el filósofo Darío L. Machado,
en cambio, el problema de la falta de perseverancia
en los trabajadores se debe a la carencia de estímulos,
pero sobre todo, a que el salario no los motiva.
El investigador Rafael Alhama, coautor de libros
como Dimensión social de la Empresa y Perfeccionamiento
Empresarial, plantea que el problema está
en la inestabilidad de la fuerza de trabajo y
en las administraciones, acompañadas de
mala atención por parte de las instancias
intermedias y superiores.
Más claro ni el agua: el modelo económico
del gobierno cubano no funciona ni funcionará
jamás, algo que ya sabemos todos, aunque
se está a la espera de que alguien tire
la primera piedra para que comience el carnaval.
Por lo demás, no se requiere de análisis
intelectuales profundos, ni estudios sociales
que descubran la realidad cubana. Tenemos el tremendo
ejemplo del desmoronamiento del campo socialista,
pero sobre todo, cómo el trabajador cubano
hace oídos sordos a esa retórica
que trata de explicar la propiedad socialista
en un país donde el obrero se ve obligado
a robar al estado para comer.
En fin, que si el castrismo ha engendrado no
sólo inconstancia y la abulia en la población,
la solución del problema está en
despejar la incógnita, suprimir esa imposible
ecuación llamada socialismo. Nada difícil.
Que se cambie lo que debe ser cambiado y los resultados
se verán a simple vista.
|