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AGRICULTURA
Del tractor al buey
Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press
LA HABANA, Cuba - septiembre (www.cubanet.org)
- El buey está de moda. Unas 500 caballerías
de tierra estatales en la provincia Las Tunas
están siendo atendidas por 700 yuntas de
bueyes, y unos 35 boyeros, pertenecientes a la
División Mambisa Mayor General Vicente
García González, modelo de referencia
nacional, con sus 3 mil trabajadores, entre ellos
526 mujeres.
Además de ocuparse del laboreo de la tierra,
fabrican frontiles, yugos, sogas y arados para
el uso de los bueyes. La División tuvo
la ingeniosidad de unir tres yuntas (seis bueyes)
para sustituir la fuerza del tractor "sin
matar de cansancio al buey, y con el sacrificio
sin límites de boyeros y demás trabajadores",
según explicó Roger Enrique, jefe
de la División.
En las décadas de los años 80 y
90, el estado cubano compró miles de tractores
en la Unión Soviética y otros países
socialistas, y otros tantos en Italia, conocidos
como "picolinos", destinados al desarrollo
agrícola del país.
Años después, el enorme parque
motor, incluidos el confiscado antes por sucesivas
leyes de reforma agraria, fue desapareciendo,
diluido en el concepto "propiedad del pueblo",
que sólo propiciaba el descontrol económico.
El propio Fidel Castro contó que una
vez detuvo un tractor en marcha y preguntó
al tractorista a dónde se dirigía.
El hombre le respondió que a visitar a
la novia.
Los trabajadores de la División tunera
inventaron un carretón de volteo para el
tiro de materia orgánica, y una chapeadota
de tracción animal.
Los obreros de la División modelo, además
de los estímulos materiales, tienen la
motivación moral de aspirar a los títulos
honoríficos "Yugo de la victoria",
al mejor pelotón, y el "Frontil",
que se concede al boyero más destacado.
Antes de 1959, con una población de 6
millones de habitantes, existían miles
de tractores y decenas de miles de bueyes empleados
en la agricultura que, dicho sea de paso, producía
alimentos suficientes para el consumo y la exportación.
¡Enhorabuena por los tuneros que han sustituido
los tractores por bueyes! Ojalá que nunca
haya que sustituir al buey por la COA, aquel palo
puntuado que utilizaban los aborígenes
cubanos para sembrar.
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