|
REPRESION
Protesta pública por golpiza a preso político
SANTA CLARA, Cuba - 26 de septiembre (Yoel Espinosa
Medrano, Cubanacán Press / www.cubanet.org)
- El lunes 24 de septiembre, alrededor de 50 disidentes
pacíficos realizaron una protesta cívica
en la ciudad de Santa Clara, en desacuerdo por
las golpizas propinadas al preso político
Carlos Luis Díaz Fernández.
El acto contestatario comenzó a la 6 la
mañana frente a la Prisión de Jóvenes
de Villa Clara, cuando 42 opositores se concentraron
frente a la puerta de entrada de dicha cárcel,
pues los opositores Marilyn Díaz Fernández
y su esposo Lázaro González Adán,
hermana y cuñado de Carlos Luis, visitaban
al recluso.
Al salir los familiares de la prisión,
cerca de las 12 del día, informaron que
los oficiales de la cárcel no se habían
comprometido a cesar las golpizas contra Carlos,
por lo que los opositores decidieron continuar
la protesta cívica en un lugar público.
La hermana y el cuñado de Díaz
Fernández entraron al vestíbulo
de la emisora provincial de radio CMHW y exigieron
a los periodistas presentes que difundieran los
maltratos a que era sometido su familiar, al igual
que ellos denunciaban los abusos cometidos contra
los prisioneros de la prisión Abu Ghraib
y de Guantánamo.
Ante la petición, los demandantes fueron
empujados hacia fuera por funcionarios de la emisora,
mientras el resto de los disidentes se sentaron
en el medio de la calle y comenzaron a gritar
frases como: ¡Cesen las torturas a los presos!
¡Vivan los derechos humanos! ¡Abajo
la dictadura!
Los protestantes fueron rodeados por unas 80
personas de las brigadas de respuesta rápida,
quienes los amenazaron, además de lanzarles
piedras, latas, papeles mojados y vasos plásticos.
Ante esto, los oficiales Jorge Cortes y Rubén
González ordenaron inmovilizar a los opositores
e introducirlos en un ómnibus que los trasladó
hasta las oficinas de instrucción penal
provincial, en Carretera Planta Mecánica,
Km. 2 ½.
Según Guillermo Fariñas, uno de
los participantes, la guagua fue custodiada por
una treintena de vehículos de los órganos
represivos, y al llegar al mencionado lugar, los
oficiales Cortes y González les informaron
que no serían instruidos de cargos y que
abordaran de inmediato sendos carros para ser
trasladados hasta sus lugares de residencia.
|