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Discípulo
de fotógrafo Walker Evans regresa a Cuba tras
los pasos del maestro
Yahoo! News.
Lydia Gil Denver, 19 sep (EFE).- El fotógrafo
Alex Harris, discípulo de Walker Evans,
regresa a Cuba 65 años después del
legendario viaje de su maestro para documentar
los símbolos que corresponden a la "idea"
que hoy existe de Cuba.
En 1933, Evans viajó a Cuba para documentar
las condiciones en las que vivían los cubanos
bajo el Gobierno de Gerardo Machado.
Durante ese viaje de tan sólo tres semanas,
el reconocido fotógrafo estadounidense
capturó las primeras imágenes de
pobreza y desesperanza que caracterizarían
su trabajo posterior en EE.UU.
Cinco décadas más tarde, uno de
sus discípulos más reconocidos en
la fotografía documental, Alex Harris,
retoma la ruta de Evans en Cuba en el ensayo La
idea de Cuba.
Harris describe su relación con Evans,
con la fotografía y con Cuba en un extenso
ensayo intercalado por fotos de la isla a la cual
intenta aproximarse por medio de la escritura.
Como es de esperarse, las fotos expresan mucho
más de lo que Harris tanto se esfuerza
por explicar y comprender.
"Todo parece esperar", escribe Harris
al describir la foto de una mujer vestida de Rosado
recostada de un muro maltrecho en una calle de
Santos Suárez en La Habana.
La primera serie de fotografías fue tomada
desde la perspectiva del asiento trasero de automóviles
de los 50 que todavía recorren las calles
habaneras.
La elegancia en ruinas, vista desde el parabrisas
de un Chevrolet Bel Aire del 56 reconstruido ingeniosamente
con piezas rusas y europeas es testimonio paradójico
de la perseverancia al mantener viva una época
tan pasada que es una caricatura triste de lo
que había sido.
Según Harris, tras haber leído
a Jose Martí, la perspectiva de retratar
desde autos convertibles le resultó aún
más significativa, ya que estaba retratando
las ruinas de la gloria imperialista de los 50
desde las "entrañas del monstruo".
El fotógrafo retrata el paisaje congelado
en la espera mesiánica, quizás la
misma que anunciaba Martí hace ya más
de un siglo en su lucha por la independencia.
"Viajé a Cuba para fotografiar el
paisaje y descubrí a Martí,"
escribe Harris, quien parece retratar La Habana
bajo el encantamiento inesperado del apóstol
cubano.
Desde el momento en que aterriza por primera
vez en el aeropuerto homónimo de La Habana,
el fotógrafo queda preso de la influencia
martiana.
En 2002 Harris regresa a La Habana esta vez determinado
a capturar la evidencia fotográfica de
la presencia cotidiana de Martí a más
de un siglo de su muerte.
Bustos y estatuas del héroe aparecen en
fotografías de los rincones más
inesperados de la ciudad, en parques, plazas,
escuelas y entre las ruinas de mansiones.
Ansioso por descubrir de dónde emana esa
devoción casi-religiosa hacia el héroe
nacional cubano tanto dentro como fuera de la
isla, Harris se sumerge en la lectura de cartas,
ensayos y diarios de Martí.
¿Por qué se conoce tan poco sobre
Martí en EE.UU. mientras que en el resto
de Latinoamérica se ha escrito tanto de
él? Quizás más que de ningún
otro personaje histórico salvo Jesucristo,
añade.
Sus lecturas le proveen parte de la respuesta,
ya que Martí no midió palabras para
advertirle a su pueblo del imperialismo yanqui.
Harris describe a Martí como una mezcla
de Abraham Lincoln y Martin Luther King, Jr. "con
la autoridad de Moisés y salpicado de Walt
Whitman".
Sin embargo, en cuanto al papel de la mujer en
la sociedad cubana -que es el tercer tema dominante
en la colección de Harris- el fotógrafo
aclara que aunque Martí estaba adelantado
para su tiempo, tenía aún una visión
conservadora y patriarcal hacia la mujer.
Sus retratos de mujeres son complejos y evocadores.
Aunque la sensualidad es aparente, no es completamente
estereotipada ni fácil de clasificar.
En resumidas cuentas, "La idea de Cuba"
explora los símbolos que definen a la isla
tanto dentro como fuera de sus costas.
Quien se acerque a esta muestra fotográfica
con pretensiones arqueológicas o antropológicas
se sentirá satisfecho con el material,
pero lo que Harris ofrece aquí es una reflexión
sobre mitos algunos imperecederos y otros que
hace mucho debieron perecer.
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