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El Loquito y otras caricaturas con mala suerte
Luis Cino LA HABANA, Cuba - septiembre (www.cubanet.org) - El
Loquito (personaje de René de la Nuez) surgió a finales de los años
50, en el semanario humorístico habanero Zigzag. Burlaba la censura de
la dictadura de Batista para referirse a la lucha de los rebeldes en la Sierra
Maestra. No lo mataron "los casquitos" ni los sicarios de Masferrer
o Salas Cañizares. El Loquito desapareció con el triunfo revolucionario
en 1959. Ya no tenía que decir, so pena de convertirse en un loco subversivo
e ir a dar al paredón. Don Cizaño vivió sólo
unos meses. Murió al mismo tiempo que la libertad de prensa en Cuba. Lo
enterraron simbólicamente en la Universidad de La Habana, en medio de una
pachanga chusma y masoquista que recibía orientaciones "desde arriba". No
tuvieron mejor suerte ni más vida ni siquiera los personajes que pintó
Nuez para Granma, el periódico oficial del Comité Central del Partido
Comunista. A Mogollón lo quemaron cuando el gobierno promulgó
la Ley contra la Vagancia. También murieron de modo prematuro Crisanto
Buena Gente y Subdesarrollo Pérez. Ambos tuvieron tiempo de hacer testamento
y dejar de herencia sus defectos. Contra ellos no valieron hogueras ni entierros. Sólo
sobrevivió un personaje con barba y sombrero de yarey, casi siempre armado,
que señoreaba la isla, retaba a los yanquis y hablaba como el Máximo
Líder. Lo llamó El Barbudo y nació casi a la par que El Loquito.
Medio siglo después, ya apenas es visible en la prensa cubana. René
de la Nuez tiene 70 años y vive a caballo entre La Habana y Ciudad México.
Dibuja a diario para el periódico mexicano Por Esto y le pagan bien. En
dinero libremente convertible. Sus temas ahora son los espaldas mojadas, López
Obrador o los zapatistas del encapuchado subcomandante Marcos. De forma
esporádica, cuando tiene tiempo y se acuerda, Nuez envía alguna
caricatura a Granma o Juventud Rebelde. Es un favor, en dinero cubano o gratis.
Es lo mismo. Para que después no digan que es infiel. Nuez no lamenta
la corta vida de sus personajes. Fueron útiles a la revolución en
determinados momentos. Para eso los creó. Durante el mes de agosto,
expuso "¿Loco yo?" en la galería habanera Villa Manuela,
de la UNEAC. El Loquito se volvió a asomar por unas semanas, para que no
lo olvidaran y tuvieran el gusto los que no lo conocieron. Nuez reiteró
que su personaje, como Alfonsina, ya no vuelve más. ¿Para qué?
¿Lo imaginan con un gorro hecho con la página central de Granma,
los ojos en blanco y los brazos en cruz, cruzando el Niágara en bicicleta?
René de la Nuez se sigue proclamando fidelista. Afirma ser parte
de la revolución. Sólo que de visita y con dinero. La más
cómoda y mejor forma posible de serlo. luicino2004@yahoo.com
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