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RELIGION
La virgen de la Caridad
Miriam Leiva
LA HABANA, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org)
- El 8 de septiembre los cubanos elevaron sus
plegarias a la virgen de la Caridad del Cobre,
y cantaron: "Madre de alegría y dolor,
todos tus hijos a ti clamamos, virgen mambisa
que seamos hermanos".
En Cuba, fueron autorizadas procesiones, y sobresalieron
las peregrinaciones al santuario nacional del
Cobre y al santuario diocesano de La Habana, donde
se celebraron misas con la participación
de miles de fieles de todas las edades. A pesar
de la lluvia, el recorrido por Centro Habana,
encabezado por el cardenal Jaime Ortega resultó
impresionante. El mensaje de reconciliación
entre los cubanos cobró una significación
especial en esta etapa incierta y difícil
que vive el país. El 7 de septiembre miles
de personas habían venerado a la virgen
de Regla como es tradicional.
La virgen de la Caridad del Cobre, morena, de
25 centímetros de alto, es la madre y patrona
de los cubanos. Lleva un traje dorado confeccionado
con oro y la bata tiene al frente el escudo nacional.
Está expuesta en una urna de cristal reforzado.
En 1612 ó principios de 1613 los hermanos
indios Rodrigo y Juan Hoyos y el niño negro
Juan Moreno fueron a la bahía de Nipe en
busca de sal. Pasaron la noche en Cayo Francés
y antes del amanecer salieron en su canoa. Entonces
vieron algo en el agua que parecía una
niña. La recogieron sorprendidos; tenía
las ropitas secas y en su base tenía escrito:
Yo soy la Virgen de la Caridad. Se preparó
un altar rústico en el Hato de Barajagua,
y el capitán Sánchez de Moya, administrador
de las minas de cobre, decidió que debía
estar en Santiago del Prado, a cuyo hospital se
llevó para que los negros y los indios
la siguieran venerando allí.
La virgen mestiza se convirtió en la
imagen de criollos y hombres libres. Las primeras
luchas de los obreros por la libertad empezaron
allí. Para evitar nuevas rebeliones en
las minas, se liberó a los esclavos del
pueblo en 1800. Esto fortaleció la fe.
Muchos se fueron del Cobre y difundieron la devoción
en todo el país.
En diciembre de 1868, Carlos Manuel de Céspedes
llegó al santuario del Cobre y a los pies
de la virgen juró luchar por la independencia
de Cuba. Antonio de la Caridad Maceo y Grajales
estuvo entre quienes la llamaron "nuestra
virgen mambisa". El primer acto de Cuba libre
fue en 1898, cuando el General Calixto García
leyó la "Declaración mambisa
de la independencia del pueblo cubano" durante
una misa solemne.
En 1902 una explosión en la mina destruyó
el santuario del Siglo XVII. Se inició
entonces una gran recaudación nacional
para construir uno nuevo. El 24 de septiembre
de 1915, encabezados por los generales Jesús
Rabí y Agustín Cebreco, los mambises
escribieron al Papa Benedicto XV para que declarara
a la virgen de la Caridad del Cobre Patrona de
Cuba, y de fiesta eclesiástica el día
que lleva su santo nombre. El 10 de mayo de 1916,
el Papa aprobó la solicitud.
El santuario nacional del Cobre, sobre La Maboa,
a unos 20 kilómetros de Santiago de Cuba,
fue inaugurado en 1927. Asimismo, en 1913, a instancias
de la patriota América Arias, se constituyó
en La Habana su primera parroquia en la parte
occidental de Cuba, en el recinto ocupado antes
por la virgen de Guadalupe. El 24 de enero de
1998, el Papa Juan Pablo II coronó a la
virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de
Cuba.
Unidas a la gran devoción nacional, las
Damas de Blanco asistieron a misa y participaron
en las procesiones para implorar a la virgen que
bendiga a ellas y sus prisioneros de conciencia,
e interceda para que sean liberados cuanto antes,
como han hecho desde 2003, cuando fueron injustamente
encarcelados. Asimismo rogaron por los demás
prisioneros políticos y el mejoramiento
de las condiciones carcelarias y la asistencia
médica para todos, incluidos los reos comunes.
También el domingo 9 de septiembre oraron
a la Caridad del Cobre y Santa Rita de Casia,
y realizaron su ya tradicional caminata por la
5ta Avenida de Miramar.
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