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Troglos
y talibanes
Rafael Del Pino. El
Nuevo Herald, 27 de octubre de 2007.
El diccionario de sinónimos populares
de los cubanos es infinito y se enriquece continuamente.
Por ejemplo, Estados Unidos se ha convertido en
''la Yuma'', según dicen por la popular
película El tren de las 3:10 a Yuma. El
dólar perdió el nombre para convertirse
en el fula. La última moneda convertible
que sacó el gobierno cubano tardó
menos tiempo que Superman para cambiarse de ropa
transformándose de pesos en chavitos. Las
prostitutas se volvieron jineteras, los jefes
mayimbes y sus adulones tracatranes.
No hace mucho aparecieron unos nuevos sinónimos
en el argot cubano: los troglos y los talibanes.
Troglos es una abreviación de trogloditas
y, según me explica un joven cubano al
que le pregunté, a ese sector pertenece
un pequeño grupo de cubanos de extrema
derecha en proceso de extinción que llevan
medio siglo tumbando a Castro por la radio y prensa
de Miami.
Los troglos desean crear una situación
de hambruna y una desestabilización tal
que provoque la explosión social que desean
para que los marines invadan Cuba e impongan el
''orden''. Por consiguiente, abogan por el corte
definitivo de todos los envíos de ayuda
a los cubanos en la isla por parte de sus familiares
residentes en Estados Unidos, por eliminar las
visitas familiares (hace décadas que ninguno
tiene familiares en la isla), y por apretar más
el embargo comercial y económico.
Los troglos, además de que están
despistados con todo lo que sucede en Cuba, se
oponen a la más leve idea que pueda beneficiar
las condiciones de vida de los cubanos. ''Explosión
o Nada'' es la palabra de orden; ''venganza sí,
reconciliación no'', es el lema principal.
Por eso se oponen a cualquier reforma en la isla,
incluso a que se permita la propiedad privada
a los cubanos de la isla.
Los talibanes, por su parte, son la versión
isleña de los troglos. La única
diferencia es que no tienen tierras o propiedades
que reclamar en el sur de la Florida, ni tienen
pretensiones de venir a gobernar en Estados Unidos.
Milagrosamente tampoco se les ha ocurrido la idiotez
de nombrar una ''Comisión para la Asistencia
de unos Estados Unidos Libres'' ni se les ha ocurrido
crear un fondo de médicos para cuando se
pase de los 50 millones de norteamericanos sin
acceso a la atención médica o los
millones de niños norteamericanos a los
que ahora también se les niega esa posibilidad.
Y por supuesto, todo sin contar con los norteamericanos.
Se conforman simplemente con mantener una inmovilidad
total que mantenga sus prebendas y privilegios
aun a costa de hacer miserable la vida de sus
compatriotas.
Los talibanes, como son incapaces de hacer rentable
ni un puesto de fritas, rechazan todo cambio esgrimiendo
la pureza de las ideas y enfilan sus cañones
a los sectores que desean una apertura económica
o democrática dentro de la isla. Los talibanes
son unos bichos y cuando los troglos les dan un
chance, utilizan las meteduras de pata de estos
para enfilar los cañones al sector progresista
que aboga por el cambio dentro de la isla. En
fin, que establecen una alianza estratégica
que les viene de perilla. No en balde transmitieron
a todo el pueblo de Cuba el brillante e inteligente
discurso del Presidente de Estados Unidos.
Sin embargo, sus intenciones con el pueblo de
Cuba son las mismas que la de los troglos. Su
lema es "!Que se mueran de hambre, aquí
ni cambia nada ni se rinde nadie!''.
Y no sólo eso, al igual que los troglos,
con tal de tener el poder y sostenerse como mayimbes,
son capaces de concebir que Cuba afronte todos
los sufrimientos que resultarían de una
invasión y ocupación yanqui. Han
proclamado incluso que están dispuestos
a retrotraer al pueblo de Cuba a un régimen
de comunismo primitivo bajo las condiciones de
la ''Guerra de Todo el Pueblo'', tal como hicieron
los Khmer Rojos con el pueblo camboyano.
La convergencia de troglos y talibanes no es
un invento mío. La disidencia interna en
Cuba los ha calado muy bien. ''Como puede apreciarse
en la práctica se ha creado una "santa
alianza'' entre los conservadores internos y externos.
Lamentablemente en el caso de los que viven fuera
debido, en gran medida, a deficiente información
sobre lo que acontece internamente y a no poder
desprenderse de reales pasados agravios, lo cual
impide un pensamiento creativo y mirar hacia el
futuro'', comenta Oscar Espinosa Chepe, disidente
y ex preso político.
Hasta cuándo troglos y talibanes ignorarán
al pueblo cubano es difícil de predecir.
Pero si les sirve de algo el criterio de la disidencia
interna es bueno citar nuevamente a Espinosa Chepe:
"Las transformaciones son el camino para
el progreso y el bienestar que todos los cubanos,
de adentro y de afuera, ansiamos y nos merecemos.
Quienquiera que lo apoye gozará del respeto
y consideración de la inmensa mayoría
de los cubanos. Todo aquel que lo obstaculice,
oponiéndose al desarrollo de la nación
y a un destino feliz para los cubanos, la historia
lo juzgará severamente''.
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