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La
disidencia interna cubana ve el discurso de Bush
en clave de las elecciones en EE.UU.
Yahoo! News.
La Habana, 24 oct (EFE).- Las palabras del presidente
de Estados Unidos, George Bush, tienen un fuerte
componente electoral, según disidentes
cubanos, que no encontraron importantes novedades
en su discurso y apuntaron que incluso puede ser
contraproducente para los cambios en Cuba.
Bush pidió hoy la creación de un
fondo multimillonario internacional para agilizar
la transición democrática en Cuba
y advirtió de que Estados Unidos "mantendrá
el embargo hasta que cambie la dictadura"
de Fidel Castro.
Apenas unas horas después, el canciller
cubano, Felipe Pérez Roque, aseguró
que la isla reaccionará con "serenidad
y firmeza" ante las palabras de Bush que,
según el ministro, "delira".
El discurso del mandatario estadounidense suscitó
reacciones encontradas entre los grupos de la
disidencia interna cubana, aunque la mayoría
de los opositores que siguieron su intervención
en directo desde la Sección de Intereses
de Estados Unidos en La Habana (SINA) coincidieron
en que no augura cambios significativos en su
política hacia la isla.
Para Vladimiro Roca, de "Todos Unidos",
el elemento más novedoso ha sido el llamamiento
internacional a apoyar la lucha por la democracia
en la isla, pero "no hay nada que haya cambiado,
todo sigue igual", dijo.
A su juicio, la estrategia de Washington "ha
fracasado" y, aunque el embargo estadounidense
contra Cuba "ya no tiene importancia alguna
ni representa una cuestión fundamental
en la política", sigue siendo un asunto
electoral y "estamos en periodo de elecciones
en Estados Unidos".
Las encuestas, apuntó Roca en declaraciones
a Efe, parecen indicar que habrá un voto
de castigo contra los republicanos por pérdida
de popularidad de Bush y "están tratando
de que no se pierda la Florida".
También Miriam Leyva, del colectivo "Damas
de Blanco", consideró que las palabras
de Bush tienen un importante componente electoral,
aunque opinó que el voto de Florida, donde
reside la mayor comunidad del exilio anticastrista,
"ha cambiado mucho" en los últimos
años.
"Ya lo que prima en Florida no son precisamente
las posiciones más duras", señaló
Leyva, para quien "sería positivo
que el gobierno norteamericano no fuera tan agresivo".
"Sería oportuna más apertura
y flexibilidad", apuntó, porque "un
discurso de Bush con estas características
va a ser utilizado por los sectores más
duros" y "puede poner algunas dificultades
a elementos reformistas dentro de Cuba".
"Puede ser que en dos años más
se entorpezcan bastante los cambios", lamentó
Leyva, que reconoció que ha visto frustradas
sus esperanzas de que Bush autorizara los viajes
de los cubano-estadounidenses a la isla, pero
"es comprensible, están en año
preelectoral y no puede haber cambios", concluyó.
Eloy Gutiérrez Menoyo, del grupo moderado
"Cambio Cubano", afirmó que Bush
se dirigió "a una minúscula
clientela política del sur de la Florida"
y tuvo asesoría "de la extrema derecha
de Miami".
Según Menoyo, Bush "parece situarse
ante las elecciones presidenciales norteamericanas
del año entrante con un desmedido afán
de especulación a costa de la dignidad
del fatigado pueblo cubano".
Por el contrario, Marta Beatriz Roque, de la
Asamblea para Promover la Sociedad Civil, interpretó
que las palabras de Bush demuestran "el apoyo
internacional que tiene el pueblo de Cuba en su
búsqueda de la democracia".
En su opinión, antes de hablar de la eliminación
del bloqueo estadounidense contra Cuba, es necesario
pedir que se levante el "embargo del gobierno
cubano contra el pueblo cubano".
Para solucionar los problemas estructurales de
la isla, añadió, "habría
que cambiar la Constitución, que dice que
el partido (Partido Comunista de Cuba) dirige
la sociedad y el Estado y que no se puede hacer
nada en contra del socialismo, por consiguiente
no se puede hacer nada en Cuba", lamentó.
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