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SALUD
PUBLICA
Basura, medio ambiente y algo más
Fabián D. Arcos
LA HABANA, Cuba - octubre (www.cubanet.org)
- Hace unas semanas la prensa cubana trató
el tema de los basureros de la capital. Como dato
de interés cada cubano genera un promedio
de medio kilogramo diario de basura, y en la capital
hasta 0,7. Ciudad de La Habana, Santiago de Cuba
y Villa Clara son las provincias que mayores volúmenes
generan.
El análisis se limitó a la situación
catastrófica que presentan los vertederos.
Esa problemática es propia de las sociedades
modernas donde la población se concentra
mayormente en grandes ciudades, contribuyendo
notablemente al empeoramiento del medio ambiente.
Para tener una idea de la situación nacional,
basta el análisis de una provincia, Holguín,
que si no es de las mayores, sí tiene una
alta tasa poblacional y un elevado desarrollo
industrial y agrícola. Antes de 1989 existían
en la provincia 34 vertederos. Para acopiar la
basura disponían de 107 camiones, aunque
sólo 36 eran especializados en esa actividad.
Como promedio la provincia genera 15 mil 700 toneladas
por mes. 7 mil 800 corresponden a la capital.
Con la llegada del Período Especial se
tuvieron que abrir nuevos vertederos, hasta llegar
a 81, muchos de ellos ubicados cerca de los núcleos
poblacionales, contraviniendo las disposiciones
sanitarias por constituir peligroso focos de generación
de enfermedades. De los 107 camiones sobrevivieron
6, de los cuales sólo dos prestan servicio
actualmente, pero uno está roto.
Para resolver esta terrible situación,
los camiones fueron sustituidos por carretones,
la mayoría de tracción animal. En
la capital, de los 300 que recogen la basura,
sólo 5 son tirados por tractores. Para
aliviar la situación se recibieron dos
camiones chinos especializados en la actividad.
Unas gotas en un mar de necesidades.
Los carretoneros, que trabajan en condiciones
infrahumanas se quejan de no disponer de los guantes
necesarios para su trabajo, y de que sus ropas
están hechas jirones y no se les entregan
los medios para el aseo necesario. Sólo
en una pequeña parte de la ciudad, el centro,
la basura se recolecta en tanques y contenedores.
En el resto los habitantes la depositan en bolsas
plásticas y muchas de ellas al romperse
dejan desparramado su contenido en las calles.
La estrategia de crear nuevos vertederos se
hizo para que los carretones pudieran dar varios
viajes al día. Se concibieron como pequeños,
y la basura se entierra a mano. Antes del Período
Especial esa labor se realizaba con bulldozers,
pero en la actualidad se cuenta con esos equipos
en sólo 11 de los 81 existentes. La mayoría
de los desechos permanecen insepultos por largos
períodos de tiempo, creando un ambiente
de fetidez que se percibe a kilómetros
de distancia.
En los vertederos holguineros, como en los de
casi todo el país, han aparecido los llamados
"buzos", personas que recolectan todo
tipo de objetos que puedan ser reutilizados. Su
labor se facilita porque la empresa encargada
de recoger los materiales reciclables no lo hacen
en los plazos previstos. Pero junto a la basura
doméstica también se reciben en
los vertederos los desechos de hospitales y cementerios
con su carga altamente nociva para la salud. Muchas
enfermedades que padecen los ciudadanos son producto
de esos "productos reciclados", aunque
las estadísticas de salud no lo reflejan.
El actual estado de los vertederos es una seria
amenaza medioambiental. A los mismos van a parar
elementos altamente contaminadores, como las baterías
alcalinas que contaminan la tierra por extensos
períodos de tiempo y afectan hasta el manto
freático. Además de los malos olores,
son frecuentes los incendios en esos lugares,
en parte por el desprendimiento de metano y otros
ocasionados por los buzos furtivos.
Para eliminar esta poderosa amenaza al ambiente
y la salud humana se requiere, además de
esfuerzo y voluntad, de un equipamiento tecnológico
moderno. En las zonas pobladas hay que tener contenedores
clasificados, de forma tal que los desechos recuperables
no se mezclen con los dañinos. Toda la
recogida se tiene que hacer en camiones especializados,
y los trabajadores que laboran en los mismos tienen
que tener su equipamiento y vestuario completo
y de calidad, así como el aseo individual
necesario y ser sometidos periódicamente
a chequeos médicos.
Y los vertederos deben de estar ubicados en
lugares apropiados, lejos de asentamientos humanos,
debidamente cercados, empleando la mejor de las
tecnologías para desaparecer esos desechos.
¿Puede el gobierno cubano enfrentar tamaña
tarea en la actualidad? Ni por asomo. Su ideal
es el esquema de recolección existente
ante de 1959, cuando el procesamiento de la basura
no era el problema que es hoy. Muchos países
tienen el sistema privatizado. Con la recogida
de los reciclables y el pago del servicio por
parte de las familias y las empresas, se puede
enfrentar esa tarea, siempre bajo el control estricto
de las autoridades sanitarias. Privado o público,
esa solución ya resulta impostergable para
el país.
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