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AGRICULTURA
Ganadería en el marabú
Oscar Espinosa Chepe
LA HABANA, Cuba - octubre (www.cubanet.org) -
El título de este artículo se tomó
de otro publicado en el periódico Granma
el 29 de septiembre sobre la extensión
del marabú en la provincia Matanzas, arbusto
leñoso y con grandes espinas que al invadir
la superficie agrícola impide cualquier
otro cultivo.
Según el texto, más del 80 por
ciento de las áreas dedicadas a la ganadería
tienen algún nivel de infestación
de marabú. De un total de 160 mil hectáreas,
unas 86 mil lo tienen a gran escala, y en algunos
lugares, por su vigor, puede calcularse que los
arbustos tienen más de 15 años.
Una situación aún peor plasmó
el diario Juventud Rebelde en su edición
del 23 de septiembre en un artículo titulado
Espinosa invasión, por la cantidad de marabú
existente en la provincia Camagüey. De acuerdo
con este artículo, según cálculos
del Ministerio de Agricultura, hasta el cierre
de julio pasado, la tierra infestada en diferentes
grados era de 559 mil 670 hectáreas, más
de la mitad del área agrícola de
la provincia, con mayor peso las tierras poseedoras
de infestación intensa.
El alcance del marabú en Camagüey
ha llegado hasta los bordes de las pistas del
aeropuerto, áreas deportivas de escuelas
y repartos, laterales de cementerios, espacios
debajo de tendidos eléctricos y telefónicos,
orillas de carreteras, caminos y ferrocarriles,
riberas de ríos, presas, micropresas, aliviaderos,
y espacios subutilizados de fábricas. Según
informaciones brindadas por especialistas camagüeyanos,
los planes de lucha contra el marabú proponen
eliminar la planta en determinadas áreas
mediante acciones continuadas hasta el año
2011.
El Anuario 2006 de la Oficina Nacional de Estadísticas
(ONE) refleja 1,2 millón de hectáreas
de tierras ociosas, aproximadamente el 18,0 por
ciento de la superficie agrícola nacional.
La información aparecida ahora sobre la
infestación de marabú en las fértiles
tierras de Matanzas y Camagüey, esta última
conocida antaño por su riqueza ganadera,
indica que la superficie de pastos naturales,
aproximadamente el 35,2 por ciento de la superficie
agrícola, está muy afectada. Esto
hace suponer que el índice total de tierras
ociosas es muy superior al dato brindado por la
ONE, de por sí ya altamente preocupante,
en un país que paradójicamente importa
la significativamente insatisfecha canasta básica
de alimentos en un 84,0 por ciento.
Puede deducirse por estos datos, uno de los factores
que ha ocasionado paulatinamente la destrucción
de la ganadería cubana, al arruinarse los
pastos y con ello la base de alimentos indispensables
para los rebaños. Esto explica en parte
que de más de 7 millones de cabezas de
ganado existentes en 1967, hoy sólo se
reportan 3,7 millones, además, en pésimas
condiciones productivas, según las estadísticas
oficiales. Incluso muchos especialistas consideran
esa cifra irreal y exagerada, por cuanto en Cuba
no se hace un conteo de ganado vacuno desde 1978,
es decir, desde hace 29 años.
Sería oportuno que los señores
Pérez Roque y Alarcón, artífices
del show mediático de las consecuencias
del embargo norteamericano, explicaran que relación
tienen los factores externos con que Cuba se haya
convertido en un marabuzal, y que los niños
cubanos no puedan tomar leche luego de cumplir
7 años.
Este análisis podría llevar también
a responder por qué la industria azucarera
ha sido destruida absurdamente; por qué
el país se encuentra en un proceso de descapitalización
material y humana desde hace años; por
qué avances logrados en la salud y la educación
paulatinamente retroceden; por qué crece
la corrupción y progresivamente se pierden
valores en la sociedad.
Así surgen preguntas y se carece de respuestas
sobre una enorme cantidad de males que no tienen
origen en factores externos, sino en un modelo
económico y social fracasado en donde quiera
que se ha impuesto, y que ha llevado a Cuba a
un desastre completo. Estos señores, a
la vez que se refieren a la política de
Estados Unidos- absolutamente errónea y
útil al totalitarismo como coartada- deberían
escuchar lo que sus propios compañeros
de partido están señalando en las
reuniones donde se debate el discurso del General
Raúl Castro.
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