27 de noviembre de 2007
 
 
Crónica            
27 de noviembre de 2007

Reparadores de sueños

Jorge Olivera Castillo Sindical Press.


LA HABANA, Cuba, noviembre (www.cubanet.org) - Hay un grupo de jóvenes en Villa Clara que insisten en componer la revolución. Son quienes imaginan los tapones para cubrir los orificios dejados por las corrosivas gestiones de la burocracia, los malos hábitos de administradores y empleados que no terminan sus romances con las sustracciones ilícitas y el maltrato a los clientes.
Dicen que las soluciones existen. No hay problema que se resista frente a la conciencia limpia y la voluntad de hierro. Por estas coordenadas rondaron las exigencias en la asamblea de balance de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en la provincia Villa Clara, en el centro de la isla. Más combatividad, mayor resolución para enfrentar lo negativo, guerra a la tibieza, cese de la palabrería vana e impulso a las cuestiones relativas a los hechos concretos.


Es el mismo sonido de siempre. Los llamamientos que el tiempo transforma en las más perfectas banalidades. En estos escenarios se ensayan rectificaciones, se idean parches, alguien ofrece innovaciones de última generación, no falta quien enarbole un discurso parecido al de un general delante de su tropa y a minutos de un combate a muerte. Estos personajes van de la mesura a la arenga con una destreza impresionante.


Exprimen sus cuerdas vocales y logran un rap, a capella, de una altisonancia capaz de retar a los mejores exponentes de este género musical.


De antemano sé la factura de la letra. En la primera parte la autocrítica y las pifias de la organización de marras, posteriormente las loas, los remedios mágicos y las enmiendas que van a rescatar la gloria del socialismo, como soporte principal para el estribillo. Al final el aplauso atronador. Es una fórmula inequívoca. Me lo acaba de confirmar la última página del diario Juventud Rebelde, publicado el 20 de noviembre.


Aclaro que no se trata de un denuesto ni nada que se le parezca. Son conclusiones fácilmente verificables. ¿Cómo se puede entender que a estas alturas del proceso político interno estén vigentes las mismas dificultades de hace 30 o 40 años? ¿Si se proclama el consentimiento unánime de la población en torno a la línea fijada por el partido y sus instituciones derivadas, entonces por qué tantos síntomas de descontrol y apatía?, ¿Cómo explicar desde el socialismo la existencia de un universo de pillos, ladrones y corruptos presentes en todos los sectores de la economía, entre ellos no pocos militantes de la juventud comunista?


Me convenzo una vez más que tales reuniones guardan mayor relación con la metafísica que con cualquier procedimiento lógico. Si en casi medio siglo, aún la Unión de Jóvenes Comunistas no ha podido resolver situaciones inherentes al comportamiento de muchos de sus militantes. ¿Podrá avanzar con éxito hacia la búsqueda de paliativos contra el declive moral y ético que alcanza en Cuba magnitudes de escándalo?


Uno de los participantes alegó que es inadmisible la falta de comunicación y confianza entre los miembros del colectivo de militantes villaclareños. Ambas realidades a causa del mero reflejo en un acta de los acuerdos, y después, nada qué hacer.


Apuntes sin consecuencias. Soluciones en la órbita del olvido y fechas exactas para las próximas sesiones de monsergas y bostezos.


No sé como será la tarea de remendar los sueños. Yo preferiría hacer algo más vinculado al mundo físico. Solo me resta advertir a esos obreros de los talleres de la fantasía. ¡Cuidado con las pesadillas!

Imprimir

CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente.

 
 
CubaNet no se responsabiliza por el contenido de las páginas externas