|
Cerrar
los ojos
Raúl Rivero. El Mundo,
España, 31 de mayo de 2007.
La prensa, los periodistas y los lectores no
necesitan el socialismo del siglo XXI, pero a
los promotores de esa renovada pesadilla americana
les hace falta la propaganda.
Así es que hay que salir a las calles
a poner en práctica los consejos de los
manuales: apropiarse de los periódicos,
cerrar las cadenas de radio y televisión,
sacar del país a los mensajeros rebeldes
o confinarlos a los calabozos. Y, muy importante,
reemplazar, en el nombre del pueblo, a los medios
de comunicación por talleres de adoctrinamiento
y a los periodistas por escribientes fervorosos
y dóciles.
Es fácil. La receta está en los
textos clásicos y en las cartillas de guerra.
La experiencia del siglo pasado demostró
que todo se puede llevar a buen término,
porque una parte del mundo reacciona como las
palomas torcazas: el cazador alumbra con la linterna
la rama donde duermen. Dispara enseguida y mata.
La que está al lado ni siquiera huye. Sólo
cierra los ojos.
Es cierto que hubo un derrumbe general y los
laboratorios locales y los consorcios trasnacionales
de las trampas y los embustes se ahogaron en unas
pocas semanas en su conveniente tinta pervertida.
Pero algo queda en Asia y el Caribe. Y allí
está la fuente de inspiración y
el ejemplo.
Hugo Chávez ha salido a la calle esta
semana desde aquellos escombros. Salió
con el manual en la cabeza, acompañado
por la policía y el Ejército. Con
sus cargadores de balas de goma, los gases, los
cañones de agua. Él tenía
en la mano un papel de estraza con un texto a
lápiz donde alguien había escrito,
en la parte superior izquierda, con letra de cabo
interino: Robolución.
A quien le han robado el canal de radio y televisión
de más tradición y arraigo en el
país es a los venezolanos. A los hombres
y mujeres que salieron también a las calles
desarmados, conmovidos, rabiosos. Los mismos (estaba
en contra de la medida el 80%) que fueron a votar
por los jerarcas de la verdad única que
llegan ahora a borrar por la fuerza la imagen
del país real en el que viven.
Hay otras zonas en peligro de convertirse en
cotos de caza. En Bolivia, Evo Morales prepara
su escopeta. En una reunión especial, auspiciada
por Petróleo de Venezuela SA (que afán,
que gentileza) para examinar el papel de los medios
en los procesos de cambios políticos, el
presidente dijo que sus principales enemigos son
algunos medios de comunicación.
En Ecuador, Rafael Correa acusó de desacato
a un periodista y expulsó a otro de la
sede del Gobierno durante un debate sobre la libertad
de expresión.
Las torcazas se quedan quietas ante los cazadores
porque les da miedo y son ingenuas. Pero precisamente
por cerrar los ojos, no llegan a saber nunca de
dónde sale el plomo que les rompe el pecho.
|