|
SOCIEDAD
De la leche sólo queda el polvo
Aimée Cabrera
LA HABANA, mayo (www.cubanet.org) - En estos
tiempos, la Isla ha sido visitada por personalidades
interesadas en el cambio democrático, han
contactado con miembros del gobierno, la disidencia
y hasta con el cubano más sencillo y humilde.
Experiencia que les ha permitido constatar las
limitaciones del país.
Según la entrevista publicada el 12 de
mayo en el diario ABC al legislador Alfredo Joeggli,
quien visitó Cuba junto al abogado Hugo
Vera, ambos miembros de la Fundación Libertad
del Paraguay, lo observado en Cuba fue calificado
de terrible.
Joeggli se refirió al uso de Internet
y el alojamiento en los hoteles, vedados a los
nacionales, y otras muchas cosas prohibidas que
aumentan la infelicidad de los cubanos. Pero estoy
en desacuerdo con un detalle, y cito las palabras
de Joeggli: "Vive mal la gente común.
No se alimenta bien, miles desayunan sólo
leche en polvo, sin otro alimento".
El senador tuvo la suerte de confraternizar con
cubanos que pueden desayunar leche en polvo, que
no representan la mayoría.
Hay personas que reciben leche en polvo a través
de las dietas médicas: diabéticos,
personas con alto colesterol. Están además
los niños que hasta los 7 años reciben
leche de vaca y otros que por intolerancia tienen
derecho a cuotas de yogurt natural o leche evaporada.
Estas personas tienen asegurada la leche a precios
módicos. Pero no todo es color de rosas
para estos consumidores. Hay atrasos en la entrega
de la leche en polvo a las bodegas, y en ocasiones
la calidad de la misma no es la mejor. "Ni
en agua hirviendo se disuelve, se hace pelotas,
no está fresca"- argumenta una señora
con dieta de leche en polvo desde hace varios
años.
Muchas personas no tienen costumbre de desayunar.
Para otras, el desayuno es una necesidad imperiosa,
sobre todo porque no hay balance en las restantes
comidas del día y los alimentos están
muy caros.
Hasta hace un año el carro distribuidor
de la leche en polvo de dieta dejaba en las bodegas
una cantidad por encima de la estipulada, la el
bodeguero vendía 25 pesos la libra.
Los operativos policiales y las inspecciones
han dado al traste con esta práctica, única
posibilidad del ciudadano común para comprar
un poco de leche en su moneda.
|