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ECONOMIA
No sólo de maíz vive el hombre
Antonio Alonso, PDCR
SANTIAGO DE CUBA, mayo (www.cubanet.org) - La
gritería de Castro y Chávez por
el asunto del etanol se repite hasta el cansancio
en los medios de comunicación después
que George W. Bush se reuniera en Washington con
el presidente brasileño, Luiz Inácio
Lula da Silva. Estados Unidos y Brasil están
coordinando un ambicioso plan para incrementar
la producción de etanol de caña
de azúcar en América Central y el
Caribe, con el propósito de exportarlo
hacia los Estados Unidos, y ayudar a las rezagadas
economías de la Cuenca del Caribe, algo
que pone en peligro la diplomacia petrolera de
Hugo Chávez en América latina.
No es para menos, luego que Fidel Castro estuviera
a punto de conseguir su sueño dorado: una
alianza política que tuviera la supremacía
mundial sobre la energía, y que la mayor
parte de la producción de petróleo
se encuentre bajo el control de países
hostiles a los Estados Unidos, como Libia, Irán
y Venezuela. Y ahora se aparece Bush proponiendo
cambiar las fuentes de energía, lo que
mantiene a los Estados Unidos al frente del desarrollo
tecnológico mundial.
Los argumentos de Castro y Chávez contienen
verdades a medias, pero son ridículos,
ya que hasta hace poco defendían a capa
y espada el uso de biocombustibles como el etanol.
Además, su preocupación por el hambre
es una falacia, porque aquí en Cuba no
hemos logrado salir de la famosa libreta de racionamiento
después de 48 años de revolución.
No tenemos maíz ni azúcar para producir
etanol. Entonces, ¿cuál es el problema?
Cuando se desmontó casi por completo
la industria azucarera cubana, los almacenes de
los centrales Salvador Rosales, y Los Reinaldo,
antiguos Algodonal y Baltoni, se convirtieron
en grandes silos para maíz, trigo y otros
cereales, provenientes en su mayoría de
los Estados Unidos, con el propósito de
fabricar pastas alimenticias: espaguetis, macarrones
y fideos. Por razones desconocidas (lo que es
un fenómeno recurrente en Cuba), este proyecto
fue abandonado y ahora se comienza a hacer política.
Se corre el rumor de que la importación
de granos y cereales se está viendo afectada
porque están siendo convertidos en etanol
por los Estados Unidos y sus aliados.
La iniciativa de Bush y Lula de producir etanol
a partir del azúcar en Centroamérica
y el Caribe y exportarlo a Estados Unidos bajo
las preferencias comerciales de Washington, deja
a la izquierda latinoamericana muy mal parada.
Dos de sus caballos de batalla, la pobreza y la
lucha por conservar el medio ambiente, se caen
de su peso con esta propuesta que potenciaría
el sector rural, el más vulnerable y deprimido
de la economía latinoamericana.
La decisión de Estados Unidos de buscar
una fuente alternativa de energía es una
cuestión estratégica y no la idea
personal de un presidente. Los costos, la materia
prima y la tecnología serían elementos
a considerar dentro de un programa de seguridad
nacional y de la propia existencia y hegemonía
de los Estados Unidos como nación.
No obstante, la posibilidad que tenga EEUU de
financiar su producción de etanol, y su
interés en que participen los países
de la Cuenca del Caribe, serían una buena
oportunidad para nosotros los cubanos. Enrolarnos
en el proyecto de reconversión energética
de nuestro vecino del norte serviría para
revitalizar la industria azucarera cubana. La
producción de etanol representa una solución
al problema de estancamiento y de inversión
que afectan ese importante sector de la economía
nacional y que sería prioridad dentro de
un nuevo reordenamiento económico en una
economía de mercado.
El Proyecto de Desarrollo Cívico Rural
Cubano ve con buenos ojos el uso y desarrollo
de la energía renovable partiendo del punto
de vista del presidente Lula da Silva. Y como
fuente de empleo para la población rural,
incluiría la propia nuestra, ya que contamos
con los recursos naturales apropiados para situarnos
dentro de los países productores de energía.
La campaña propagandística contra
la producción de etanol a partir del maíz
no tiene ningún fundamento. Existen suficientes
tierras cultivables ociosas en el mundo y el etanol
no sólo se obtiene del maíz, también
de la hierba elefante (Pennisetum purpureum),
de la cual se obtienen magníficos resultados.
Pero si hubiera que obtener etanol solamente del
maíz, tampoco el mundo se va a morir, porque
no sólo de maíz vive el hombre.
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