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SOCIEDAD
Prostitución infantil
LA HABANA, 31 de mayo (Lamasiel Gutiérrez
/ www.cubanet.org) - Todos los días, cerca
de la medianoche, pueden verse merodeando por
los alrededores del parque "El Curita",
en el municipio capitalino Centro Habana, niñas
prostitutas cuyas edades oscilan entre doce y
quince años.
Este lugar es frecuentado por prostitutas de
más de treinta y cinco años llamadas
popularmente "viejas", ya que sus encantos
han disminuido con el paso de los años.
El parque es visitado por universitarios hasta
vendedores ambulantes, en busca de sexo barato
y sin problemas. En esta zona de tolerancia los
policías se hacen de la vista gorda ante
la actividad de prostitución en monedad
nacional, ya que ellos también se benefician.
Estas niñas prostitutas están expuestas
a la extorsión y el chantaje de policías
y proxenetas.
Algunas de estas jóvenes provienen del
interior del país, pero a todas las guía
el mismo deseo: comer, vestir a la moda, bañarse
y vivir decentemente, ellas y el resto de su familia.
Melissa es una niña de catorce años
que se prostituye porque ella y su abuela viven
en un cuarto de dieciséis metros cuadrados
en la Habana Vieja que se encuentra en peligro
de derrumbe. Su sueño es vivir en una buena
casa sin temor de que ella y su abuela mueran
aplastadas.
Yanet dice que se prostituye porque sus padres
no pueden comprarle ropa bonita y a ella le da
vergüenza salir mal vestida con sus amiguitas.
Prostituirse la ayuda a tener buena ropa y zapatos.
Yanet tiene quince años.
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