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El
exilio "no espera nada" de la reunión de España
y Cuba sobre derechos humanos y avisa que será
"un diálogo de sordos"
Libertad
Digital, España, 29 de mayo de 2007.
(Libertad Digital - Víctor Gago) Ni Granma
ni Juventud Rebelde, los medios de referencia
de la prensa única de la dictadura, incluyen
en sus ediciones de este miércoles referencia
alguna a la reunión sobre derechos humanos
de Rafael Dezcállar, enviado de Miguel
Ángel Moratinos, y representantes del ministro
cubano de Exteriores, Felipe Pérez Roque.
Al otro lado del Atlántico, el diario
oficialista El País pregona el encuentro
como uno de los éxitos de la última
visita del canciller español a Cuba [a
principios de abril], que tantas críticas
suscitó entre las víctimas de dentro
y fuera de la tiranía.
Se trata de la primera "reunión
técnica" -así ha sido calificada
por ambas partes- de un fantasmagórico
órgano de seguimiento sobre derechos humanos
creado a partir de la visita de Miguel Ángel
Moratinos a la Isla, a principios de abril.
El régimen castrista ya se ha apresurado
a advertir que la situación de los presos
políticos queda fuera de la agenda bilateral.
Ni siquiera reconoce la existencia de tales presos.
Para Ricardo Carreras, presidente de Solidaridad
Española con Cuba, la reunión "no
tiene mucho sentido, si no se va a hablar de los
presos de conciencia en Cuba. ¿De qué
tratarán, entonces? ¿De los derechos
humanos en Pakistán, Arabia Saudí,
Rodhesia, China,...?", ironiza.
Carreras, en declaraciones a LIBERTAD DIGITAL,
aboga por una política con Cuba orientada
hacia el objetivo de "exigir a la Dictadura
que dialogue con los cubanos, reconozca a la Oposición
y facilite la transición a la Democracia".
"Si España y Cuba no van a hablar
sobre la situación de los presos políticos
en la Isla, esta comisión no sirve para
nada, es una actuación para la galería",
opina el presidente de Solidaridad Española
con Cuba.
"¿Qué se puede esperar de
una reunión sobre derechos humanos en la
que la dictadura niega que existan presos políticos
y, encima, los insulta llamándoles mercenarios?",
se pregunta un escéptico Rigoberto Carceller,
presidente de la plataforma Cuba Democracia ¡Ya!,
en declaraciones a LD. "La verdad es que
no esperamos mucho de este encuentro", reconoce
Carceller.
"Son más de 50 años esperando
por una transición pacífica a la
democracia, y esta nueva fase de colaboración
entre el Gobierno de Rodríguez Zapatero
y la dictadura castrista no aliviará el
sufrimiento de los presos y de sus familias",
explica este exiliado, ex preso en las cárceles
castristas.
Carceller reconoce, con todo, la habilidad negociadora
y la especialización en la situación
de los presos políticos cubanos del enviado
español, el diplomático Rafael Dezcállar.
"Yo mismo fui liberado gracias a una gestión
suya, en 1993", recuerda Carceller.
"No cabe duda de que el señor Dezcállar
conoce el sufrimiento de los presos y tuvo un
papel muy activo, en su calidad de diplomático
destinado en La Habana, durante las gestiones
del Gobierno de Felipe González y de la
Xunta de Manuel Fraga, en 1993, que condujeron
a la liberación de 30 presos, entre ellos
yo", señala el portavoz de una de
las organizaciones de exiliados cubanos en España.
"El problema", continúa, "es
que esta vez será un diálogo de
sordos, porque la dictadura se niega a hablar
de presos, a los que llama mercenarios, con todo
el desprecio de siempre por los derechos humanos,
y por otra parte, el Gobierno español se
niega a profundizar en una auténtica exigencia
a la dictadura para que respete la libertad de
conciencia y la dignidad humana".
"Ni Pérez Roque quiere oir, ni Moratinos
quiere molestar", resume Roberto Carceller
la situación de partida del supuesto diálogo
"técnico" sobre derechos humanos
en la Isla.
Artículo de Fidel Castro en Granma
El desinterés del régimen por
el encuentro bilateral se hace patente en la prensa
única.
Granma, órgano oficial del Partido Comunista,
abre su edición de este martes con un artículo
de Fidel Castro, Las ideas no se matan, con nuevas
diatribas contra Bush, esta vez a propósito
de Irak.
El tirano, aún convaleciente de una misteriosa
enfermedad, dedica a "Usted, señor
W. Bush" unas palabras que dice que recibió
de un "teniente negro, jefe de la patrulla
del ejército de Batista" que detuvo
a Castro y a otros asaltantes del Cuartel Moncada.
"Los soldados, llenos de odio y adrenalina",
evoca Castro, "apuntaban hacia mí
aún sin haberme identificado. Las ideas
no se matan, continuó repitiendo, ya casi
en voz baja, automáticamente, el teniente
negro".
Juventud Rebelde, el otro órgano de referencia
del castrismo, tampoco hace referencia este martes
a la reunión bilateral sobre derechos humanos,
que se celebrará durante dos jornadas.
En cambio, el mismo diario se hace eco de las
elecciones municipales y autonómicas en
España, recogiendo el dictamen de El País
sobre el resultado: gana en votos el PP, sí,
pero el PSOE obtiene más concejales y resulta
"arriesgado proyectar esos resultados sobre
la votación" de las Generales, se
tranquiliza Juventud Rebelde, un medio cómodo
-como lo está la dictadura- con la política
de Rodríguez Zapatero con La Habana.
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