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Oswaldo
Payá interpela a la izquierda española sobre los
derechos humanos
ACI,
28 de mayo de 2007.
MADRID, 28 May. 07 / 05:03 pm (ACI).- Oswaldo
Payá Sardiñas, fundador del Movimiento
Cristiano Liberación (MCL) y uno de los
más prominentes disidentes cristianos en
Cuba, hizo un dramático llamado a la izquierda
política española a tomar partido
a favor de los derechos humanos de los cubanos,
por encima de consignas ideológicas.
Respondiendo a la decisión del Congreso
español, donde el voto de los socialistas
y comunistas impidió que se aprobara una
moción en la que se expresaba el apoyo
a la liberación de los prisioneros políticos
pacíficos cubanos, Payá escribió
el pasado fin de semana un dramático artículo
en el diario español ABC, en el que señalaba
que la moción presentada por algunos diputados
españoles buscaba el apoyo de España
a la declaración de diversos grupos disidentes
cubanos llamada "Unidad por la Libertad".
" 'Unidad por la Libertad' -escribe Payá-
es positiva toda y tiene su motivación,
solamente, en la voluntad de la mayoría
de la oposición democrática y pacífica
cubana de explicar al pueblo de Cuba y al mundo
que estamos unidos en la solidaridad y en los
objetivos de democracia, soberanía, reconciliación
y libertad".
En su artículo, Payá agradece a
los diputados que "se tomaron interés
o hablaron con respeto de nuestro pueblo y de
nuestros derechos, cualquiera haya sido su voto".
"Respetamos el derecho y la facultad de
los diputados españoles a votar como en
conciencia crean que deben hacerlo, aunque sea
para negarse a sí mismos la oportunidad
de ser solidarios con sus hermanos cubanos, eso
no tiene discusión", dice Payá.
Sin embargo, el líder del MCL advierte
que "cuando un estado que se dice democrático
mantiene relaciones políticas, culturales
y económicas con otro estado, tiene la
obligación de ser consecuente en esas relaciones,
con los valores y principios de la democracia
y con los Derechos Humanos universalmente reconocidos".
"Si España no es solidaria con el
pueblo cubano en estos aspectos, esas relaciones
se convierten en complicidad con la exclusión
que sufren los cubanos en su propio país".
Payá señala que "es escandaloso
que algunos se sientan agredidos sólo porque
se propone demandar el respeto de los derechos
de los cubanos y la liberación de los prisioneros
políticos pacíficos. Es como una
confesión de identificación con
la opresión. Reaccionan así por
definición, acusando a los proponentes
y reafirmando su adhesión al régimen
que viola nuestros derechos con gritos de 'viva
la revolución'. ¿Por qué
contraponen 'la revolución' a los derechos
humanos? Es como gritar: 'viva la tiranía
que niega los derechos humanos y así los
ideales de la revolución'".
El líder opositor cubano recuerda además
que "acusar de instrumentos del extranjero
a los opositores, lo han hecho todas las dictaduras,
incluyendo la de Franco. Las dictaduras no son
de izquierda, ni de derecha, son dictaduras, y
en Cuba lo mismo da que alguien sea de derecha
o de izquierda para ser reprimido, siempre que
éste apoye la libertad y los derechos de
los cubanos".
"Creemos que los muchos hombres y mujeres
de izquierda y de otras corrientes políticas
que aman la democracia y al pueblo cubano deben
tomar su propia voz y enviar mensajes clarificadores
al pueblo de Cuba", dice Payá; al
señalar que "sinceramente, en el caso
de la izquierda, su voz, tal como está
llegando a Cuba sistemáticamente, parece
haber sido usurpada por los que apoyan el régimen
de no derechos para los cubanos siempre y en cualquier
circunstancia".
"No creemos que ése sea el espíritu
del Gobierno de España. No quisiera que
estas palabras sean usadas para más confrontación.
Tenemos la esperanza de que, por amor a sus hermanos
cubanos, se pueda llegar al consenso en la solidaridad",
aclara, sin embargo, el líder político
cristiano.
"El diálogo con Cuba es bueno: si
no es excluyente, si busca el respeto a los derechos
de los cubanos y la liberación de los prisioneros
políticos pacíficos y si se propone
como meta transparente apoyar el diálogo
entre cubanos. La solución pacífica
entre cubanos la seguimos buscando aquí,
demandando la liberación de los prisioneros
políticos pacíficos y promoviendo
el diálogo nacional, la reconciliación,
el reconocimiento legal de los derechos y la consulta
en un Referendo sobre el Proyecto Varela, para
que el pueblo tenga voz y pueda decidir",
concluye.
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