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Fidel
Castro mantiene la duda de un retorno al poder
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News.
Por Isabel Sánchez
LA HABANA, 24 (AFP) - A diez meses de convalecencia,
el líder cubano Fidel Castro entreabrió
el velo del secreto que cubre su salud, al asegurar
que mejora tras varias operaciones, pero desestima
una pronta reaparición ante cámaras
y mantiene la incógnita de un retorno al
poder.
En su undécimo artículo, publicado
este jueves en el diario Granma, el presidente
cubano dio por primera vez detalles de su prolongada
recuperación, aunque aún mantiene
en el misterio el origen de su enfermedad.
"No fue una sola operación sino varias.
Inicialmente no hubo éxito, y esto incidió
en la prolongada recuperación. Les digo
a todos simplemente que he ido mejorando y mantengo
un peso estable, alrededor de los 80 kilogramos",
precisó.
A los casi 81 años, que cumplirá
el 13 de agosto, y con cerca de medio siglo al
mando de la isla, admitió: "Ningún
peligro es mayor que los relacionados con la edad
y una salud de la cual abusé en los tiempos
azarosos que me correspondió vivir".
"Dependí durante muchos meses de
venas tomadas y catéteres por los cuales
recibía una parte importante de los alimentos
y no deseaba desagradables desengaños para
nuestro pueblo. Hoy recibo por vía oral
todo lo que requiere mi recuperación",
explicó.
Desde que enfermó sólo apareció
en fotos, en seis videos y recibió a amigos
como el presidente venezolano Hugo Chávez,
y otras personalidades, la última un dirigente
chino el 20 de abril.
"Para filmes y fotos que requieren recortarme
constantemente el cabello, la barba, el bigote,
y acicalarme todos los días, no tengo ahora
tiempo. Tales presentaciones, además, multiplican
las solicitudes de entrevistas", manifestó.
Sus últimas fotos son del encuentro del
20 de abril y en video no es visto desde el 30
de enero. En toda fecha simbólica se esperó
su aparición: el 1 de Mayo, el 1 de enero,
aniversario 48 de la revolución; el 29
de abril en una cumbre de Cuba, Bolivia, Venezuela
y Nicaragua; y aún más el 2 de diciembre
en un desfile militar en su honor.
"A mis compatriotas no les agradaba que
yo explicara en más de una ocasión
que la recuperación no estaba exenta de
riesgos. En general, hablaban de una fecha en
la que aparecería públicamente y
vestido con mi uniforme verde olivo de siempre",
aseveró.
Tras leer Granma, una enfermera comentó
a la AFP: "Siempre ha tenido mucho cuidado
médico, alimentación adecuada, pero
¿y el desgaste de esa vida sin descanso
y sin horario? Eso no lo repone nadie".
Los cubanos lo vieron por última vez en
actos públicos el 26 de julio de 2006.
La madrugada siguiente fue la primera cirugía
intestinal y cuatro días después
cedió el poder a su hermano Raúl,
de 75 años.
El traspaso es "provisional" y aunque
sus colaboradores dicen que Castro es consultado
en las decisiones principales, ni él ni
ellos dan fecha para una vuelta a la presidencia.
El gobernante dice que ahora está ocupado
en leer, recibir información, conversar
por teléfono con funcionarios, y hacer
sus ejercicios de rehabilitación, dando
prioridad a "reflexionar y escribir sobre
cuestiones" de "trascendencia".
Sacó la pluma el 29 de marzo y desde entonces
ha escrito 11 artículos -tres consecutivos
esta semana- que publica Granma bajo el cintillo
"Reflexiones del Comandante en Jefe".
Como en otros cinco editoriales, en el de este
jueves, titulado "Para los sordos que no
quieren oír", alerta del peligro de
producir etanol con alimentos, plan con el que
-dice- Estados Unidos expone al Tercer Mundo a
la hambruna.
Hasta ahora había tocado solo en dos artículos
temas de actualidad cubana y nunca su estado de
salud, lo que estaba generando nuevas especulaciones.
Un largo silencio disparó en enero los
rumores y el diario El País de España
le atribuyó un estado "muy grave"
luego de tres cirugías. El médico
español José Luis García
Sabrido, que lo examinó en diciembre y
descartó cáncer, debió salir
al paso de la versión.
De su último artículo se desprende
que no piensa en una pronta reaparición
pública: "Tengo mucho material pendiente",
dijo Castro, anticipando más editoriales.
Eugenio Selman-Housein, quien fue por años
jefe del equipo médico del presidente,
dijo estar seguro que, por su férrea voluntad,
"va a alcanzar los 140 años".
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