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ECONOMIA
El crecimiento de la economía en Cuba
Héctor Ramón Foret Sánchez
HOLGUÍN, Cuba - Mayo (www.cubanet.org)
- Durante los últimos 15 años la
Asamblea Nacional del Poder Popular se ha reunido
para analizar e informar los "logros de la
revolución". Se ha dicho que la economía
creció en un 12,6%.
"Pienso, luego existo", como dijera
Descartes. Al pensar, como es natural, se crea
un estado de opinión, pero utilizando el
argot popular, veamos si la lista coincide con
el billete:
- Se dice que las medidas adoptadas por el gobierno
de los Estados Unidos en relación con el
envió de remesas, agravó la situación
económica del país, porque dicen
que estos envíos constituyen una de las
más importantes fuentes de ingresos de
divisas al país.
- La reducción de la llegada de turistas
que vienen del extranjero.
- La zafra azucarera no rebasa los dos millones
de toneladas métricas, y coloca, a la antigua
azucarera del mundo en situación de importador
de azúcar para cubrir las necesidades de
su mercado interno.
- El índice de precios de los productos
de todo tipo aumenta sin cesar y constituye una
crisis permanente, lo que convierte la vida del
cubano en un manicomio.
Aquí sólo se menciona lo que constituye
el sostén de la economía cubana.
Pero caminemos un poco en el manejo interno de
la situación:
- La economía estatal es incapaz de solucionar
las necesidades más apremiantes de la población:
medicinas, ropa, zapatos y bienes de consumo de
todo tipo.
- La situación de la vivienda es catastrófica.
Casas en pésimo estado se acumulan en la
Isla, albergando a tres generaciones, lo que genera
promiscuidad y lacera el tejido social y la convivencia
familiar.
¿Cómo es posible que con ese 12,6%
tengamos la situación que tenemos y se
hable de eficiencia, cuando se han emitido sendas
resoluciones para controlar la llegada y permanencia
en el puesto de trabajo y creado otro cuerpo de
inspectores para controlar el cumplimiento de
las mismas?
Y, aunque anunciada a bombo y platillos, estas
medidas sólo lograrán delatar la
ineficiencia y el burocratismo que corroen la
economía del país.
Cada uno de nosotros debe reflexionar sobre el
cómo; el lector, al pensar, encontrará
el por qué.
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