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DESDE
LA CARCEL
Los trabajadores cubanos ansían vivir en libertad
José Daniel Ferrer García, prisionero
de conciencia del Grupo de los 75, condenado a
25 años de cárcel
PRISIÓN KILO 8, Cuba, mayo - Una vez
más la clase obrera cubana ha sido obligada
a marchar el 1ro de mayo, Día Internacional
de los Trabajadores. El régimen totalitario
causante de sus males, la doblega a su favor.
Muchos intelectuales del mundo libre no pueden
entender que miles de obreros desfilen en contra
de su voluntad en actos políticos, cuyo
principal objetivo es rendir culto al patrón
opresor. Es obvio que ellos no saben lo que es
vivir bajo un sistema totalitario, único
empleador, único amo y señor.
Este 1ro de mayo nuestros trabajadores fueron
dirigidos, controlados y amenazados por la central
sindical gubernamental que responde solamente
a los intereses de la tiranía. Ellos son
los únicos en el hemisferio occidental
que no pueden formar sindicatos libres ni tienen
derecho a huelga.
Los trabajadores cubanos anhelan conquistar su
libertad al igual que ocurría con los del
extinto bloque soviético, desean sacudirse
del pesado yugo opresor que los oprime y, en medio
de la fuerte represión, muchos dan su aporte
a la democratización de nuestra patria,
aun a riesgo de perder sus empleos e incluso de
ser encarcelados.
Ahí están los sindicalistas independientes
que cumplen largas condenas de privación
de libertad. Ahí están los que sufren
el constante acoso de los órganos represivos
en flagrante violación de los convenios
de la Organización Internacional del Trabajo;
convenios firmados y ratificados por el gobierno
cubano.
Este 1ro de mayo, ninguna voz libre se alzó
en las tribunas para denunciar la precaria situación
en que vive la clase obrera cubana, ninguno de
los oradores criticó las medidas impopulares
del gobierno que hacen tan difícil la vida
a nuestro pueblo. Nadie habló por aquellos
que no expresan lo que sienten por miedo a perder
el empleo con que malamente sustentan a sus familias,
por aquellos que ven con dolor a sus hijos acostarse
con hambre, o no pueden comprarle el par de zapatos
que necesitan.
Muchos vivas dieron al tirano y a su hermano,
el heredero del trono; muchos vivas al régimen
despótico. Gritaron hasta perder la voz:
"¡que se juzgue a un terrorista!",
al tiempo que aplaudieron a otros, que sí
lo son, pero nada pidieron que represente un átomo
de mejoras para los humildes obreros, nada esperanzador,
nada de derechos, nada de libertad. Sólo
retórica y más retórica,
unidas a la miseria y la represión. Es
lo único que nos puede dar la dictadura
actual.
*José Daniel Ferrer García,
de 36 años de edad, cumple una condena
de 25 años de cárcel en la prisión
de máximo rigor Kilo 8 en Camagüey
y pertenece al Grupo de los 75 encarcelados durante
la Primavera de Cuba, en el 2003. Es miembro del
Movimiento Cristiano Liberación y gestor
del Proyecto Varela. Su familia reside en Loma
Blanca, Palmarito de Cauto, Palma Soriano, Santiago
de Cuba
Nota: Dictado vía telefónica
a Juan Carlos González Leiva, miembro del
Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.
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