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REPRESION
Ser poeta en Cuba
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - En
1999 la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura,
UNESCO, designó como Día Mundial
de la Poesía el 21 de marzo, inicio de
la primavera, con el objetivo de homenajear la
actividad poética en el planeta, actividad
que a lo largo de nuestra civilización
ha contado con cientos de poetas muertos por sus
ideas, desterrados o silenciados, principalmente
bajo regímenes totalitarios. Recordemos
a los grandes poetas rusos Alexandr Blok, Sergei
Esenin y Vladímir Maiakovski, quienes se
suicidaron, defraudados del comunismo soviético.
Cuba, a pesar de ser un pequeño y joven
país, tiene una larga y triste historia
con relación a sus poetas. En su época
colonial, numerosos episodios dramáticos
estuvieron vinculados con poetas esclavos como
Juan Francisco Manzano, Manuel Roblejo y Juan
Antonio Frías. Este último murió
en la manigua peleando por la independencia de
Cuba e inspirado en nuestro poeta mayor, José
Martí.
Durante aquella guerra, Juan Clemente Zenea,
autor de varios libros de poesía, fue fusilado
en la fortaleza de la Cabaña, luego de
varios meses de incomunicación.
Con el triunfo de la revolución cubana
surgen lamentables acontecimientos cuyos protagonistas,
en este caso poetas, ensombrecen el panorama de
la nación y demuestran que sólo
en libertad el hombre amante de la poesía
es capaz de hacer su vida más humana. En
la Isla, donde es tan difícil ser escritor
-no olvidemos la máxima impuesta a los
creadores: Contra la Revolución nada, con
la Revolución todo- se repiten aún
tristes historias relacionadas con aquellos que
piensan y hablan el lenguaje poético.
Muchos de los que han vivido largos años
tras las rejas de una prisión por oponerse
al régimen comunista, hoy viven en el exilio:
me refiero a los escritores y poetas Armando Valladares,
Ernesto Díaz Rodríguez, Jorge Valls,
Ángel Cuadra, María Elena Cruz Varela
y muchos otros.
En 1971 fue llevado al paredón de fusilamiento
un joven y talentoso escritor cubano nombrado
Nelson Rodríguez, autor de El regalo,
libro de poesía publicado por Ediciones
R en 1964 y elogiado en la prensa nacional por
Virgilio Piñera y Oscar Hurtado.
Gastón Baquero, Agustín Acosta,
José Ángel Buesa, Heberto Padilla
y Belkis Cuza Malé, así como Manuel
Díaz Martínez, Antonio Conte, Raúl
Rivero, Efraín Riverón, Manuel Vázquez
Portal y otros, se vieron obligados a aceptar
el destierro. Los poetas cubanos alejados de su
familia y de su tierra natal son tantos que mencionarlos
es casi imposible.
En estos años duros y difíciles,
la poesía cubana no ha disfrutado de libertad.
Muchos fueron los poetas condenados durante años
al ostracismo. Mencionar a los más importantes
es nuestro deber: Dulce María Loynaz, Carilda
Oliver Labra, Francisco Riverón Hernández,
César López, Pablo Armando Fernández,
Virgilio Piñera, José Lezama Lima,
Antón Arrufat, Lina de Feria y otros. Actualmente
muchos de aquellos marginados han bajado la cerviz
o le hacen el juego a la dictadura.
Ni siquiera Nicanor Parra tuvo suerte en Cuba;
por escribir con la franqueza que lo caracteriza
"Cuba sí, yankis también",
nunca más pudo visitarnos. Tampoco Pablo
Neruda. Recordemos que el 25 de julio de 1966
la mayoría parte de los miembros de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba
firmó una carta cuestionando severamente
al gran poeta chileno.
Tan fatal ha estado la poesía en Cuba
que jamás se menciona el primer poema inspirado
en Fidel Castro, escrito por Francisco Riverón
Hernández el 2 de diciembre de 1956, titulado
Gracias, Fidel. El que escribiera Carilda
Oliver Labra meses después, estuvo más
de 20 años sin mencionarse porque la autora
estaba censurada.
Debo agregar por último, como poeta y
cubana, que yo también fui torturada en
1990, encerrada en un calabozo tapiado de la Seguridad
del Estado durante seis meses, por orden del jefe
de estado de mi país. No encontró
justo que yo luchara pacíficamente contra
su régimen dictatorial.
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