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CORRUPCION
La sustitución de los ministros
Fabián D. Arco
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - El
pasado 24 de marzo, en la edición del periódico
Granma, órgano oficial del gobernante Partido
Comunista, se dio a conocer una escueta nota del
Consejo de Estado donde se anunció la sustitución
de dos ministros, el del Instituto Nacional de
Recursos Hidráulicos y el titular de Justicia.
La nota, lacónica como casi todas las
de su clase, no brinda razones para tal decisión
y, como en casos similares, concluye que "a
los compañeros se les asignarán
otras tareas".
Un especialista del Ministerio de Justicia que
solicitó el anonimato declaró a
este reportero que la sustitución del ministro
Roberto Díaz Sotolongo fue una medida que
en los pasillos del ministerio se comentaba desde
mucho antes. El escándalo provocado por
uno de sus subalternos, Ordóñez,
que dirigía la actividad de las notarías
en el nivel central, se considera que tuvo un
impacto decisivo en la sustitución del
ministro. A finales de 2005, Ordóñez
fue detenido cuando intentaba salir clandestinamente
del país con 25 mil dólares. Dicen
que Sotolongo fue advertido por los "niveles
superiores" acerca del subordinado.
Otro escándalo, a mediados de 2006, fue
la destitución de la jefa del Departamento
de Informática de ese ministerio, ya que
sus empleados vendían cuentas de Internet
del servidor de esa institución a 50 pesos
convertibles. La destituida jefa fue "sancionada"
a trabajar como cooperante en Venezuela.
Pero, escándalos aparte, la actividad
realizada en ese ministerio distaba mucho de ser
lo que su categoría exigía. La corrupción
es uno de los mayores males que afecta la actividad
de la legalidad y el ejercicio de la justicia
en Cuba, donde es frecuente conocer de pagos exorbitantes
"por la izquierda" a abogados defensores,
y de sobornos realizados a jueces en distintas
instancias. Sin contar la corrupción profesional,
cuando los magistrados son obligados a dictar
sentencias que no se avienen con los hechos, por
tener estas un matiz político.
Precisamente, la nueva titular, María
Esther Reus González, fue nombrada viceministro
para "reforzar la dirección de esa
institución". Provenía del
Consejo de Estado, donde atendía los casos
de corrupción. Era considerada miembro
del grupo de trabajo de Raúl Castro, presidente
interino del país.
Los cambios de ministros, sin dudas, concuerdan
con la estrategia de ir ubicando a "los hombres
de Raúl" en los cargos claves del
gobierno, para que el general pueda desarrollar
su agenda de trabajo más cómodamente.
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