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CULTURA
Festival de cine sin tríptico
Leonel Alberto Pérez Belette
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) -
El Festival de Cine Francés de La Habana
ha traído aparejado un despliegue policial
sin precedente en años anteriores. Tal
presencia represiva, lejos de proteger, ha causado
descontento entre amplios sectores de la población
y variados debates en torno a los motivos gubernamentales.
El festival sesionará hasta el 29 de este
mes.
La opinión de varios entrevistados es que
una de las causas podría ser el evidente
incremento de la delincuencia en las últimas
semanas. Robos en plena vía pública
y otras fechorías, son cometidos fundamentalmente
por adolescentes y jóvenes, producto, entre
otras causas, del cada vez más acentuado
caos en la economía doméstica y
en los conceptos cívicos morales.
Los atracos son dirigidos, en la mayoría
de los casos, contra extranjeros, y, ciertamente
el Festival congrega a importantísimos
realizadores europeos y de otras latitudes, actores,
fans, turistas y público en general.
Otras opiniones, dadas por asistentes a las salas
apunta a la proyección, como parte del
evento, de polémicos filmes. Éstos,
por suerte, lograron pasar la censura -según
dijeron algunos directores-, pero no sin que las
autoridades llenaran los cines con efectivos uniformados.
Un ejemplo de lo anterior fue la genial propuesta
cinematográfica franco-canadiense del director
Laurent Cantet. El largometraje, "Hacia el
Sur", originó que durante su exhibición
en el cine Chaplin, ocho uniformados custodiaran
la sala y otros tantos el exterior del inmueble;
con el apoyo de brigadas paramilitares y policías
en ropa de civil.
Por otro lado, un grupo de personas señala
que el Festival transcurre en medio de la visita
oficial del canciller cubano, Felipe Pérez
Roque, a varios países de la Comunidad
Europea. Específicamente a Italia y al
Vaticano. Está claro que un incidente en
la Isla traería nefastas repercusiones
en las ya deterioradas relaciones entre la Comunidad
Europea y el gobierno cubano. La policía
intentará frenar cualquier incidente de
protesta civil dentro del marco del festival de
cine.
Sobre todo por ser Francia la expositora; país
que ha mantenido una política ambigua hacia
las autoridades cubanas y que, junto a España
representa una quinta columna en el seno de la
UE.
En su gira, Felipe Pérez Roque ha sido
recibido por el canciller italiano Máximo
D'Alema, y algunos representantes de la Cámara
de Diputados italiana. Además, fue atendido
por el secretario de estado de la Santa Sede,
Cardenal Tarcisio Bertone, y por el secretario
para las relaciones con los estados, monseñor
François Joseph Mamberti.
Los que sufren los atropellos en medio del Festival
suelen ser los cubanos. Comprobación de
documentos, revisiones de bolsos, detenciones
son comunes. Decenas de nacionales creen que la
mejor propuesta no está en los cines, sino
en las calles.
El colmo es que los organizadores han reservado
los mejores puestos dentro de las salas de las
salas de cines para los funcionares y familiares,
cineastas, extranjeros, patrocinadores.
En fin, que las opiniones de muchos cubanos coinciden:
el Festival de Cine Francés nos trajo excelentes
obras cinematográficas, pero dejó
en casa el mayor aporte de la cultura francesa
a la Humanidad: el tríptico Libertad, Igualdad
y Fraternidad.
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