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ENTREVISTA
La hora de las oportunidades
Entrevista a Dagoberto Valdés,
director de la revista Vitral
Richard Roselló
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) -
No todos los días la vida nos concede la
oportunidad de conversar con una persona amable
y elocuente.
Mi interlocutor es Dagoberto Valdés Hernández
director de la revista Vitral, editada por el
Obispado de Pinar del Río. El señor
Valdés dirige también el Centro
de Formación Cívico Religiosa.
Richard Roselló: Cuando Ud. exhorta
en sus artículos a un diálogo entre
todos sobre el destino de los cubanos y admite
que la reconciliación es el camino al mejoramiento
humano, ¿lo hace en nombre de la iglesia?
Dagoberto Valdés: No puedo hablar
en nombre de la iglesia, para eso están
los obispos, aunque la iglesia en Cuba ha rezado
siempre por el diálogo y la reconciliación.
Y yo, como miembro de ella, también. Creemos,
desde el punto de vista del Centro de Formación
Cívica Religiosa de la iglesia en Pinar
del Río, que ambos, el diálogo y
la reconciliación son importantes para
el presente y futuro de Cuba y son responsabilidad
de todos los cubanos.
RR: ¿Qué puntos en común
considera UD. que tienen la oposición y
el gobierno de Cuba que puedan hacer más
fácil y llevadera la vida de los cubanos?
DV: Toda sociedad es en sí misma
es plural, diversa. Yo veo a la oposición,
social y política, como la expresión
de esa diversidad, de esa pluralidad que caracteriza
a toda sociedad saludable.
La sociedad cubana tiene diversos criterios,
opciones, propuestas y proyectos. Unos van en
una línea, otros en otra. Insertados dentro
de esa diversidad vemos a esa oposición
política y social. Y creo que unas veces
esa oposición está en la posición
de la propuesta alternativa y otras veces es el
gobierno o el estado cubano el que se pone dentro
de la propuesta alternativa. De hecho, la alternativa,
el intercambio entre el gobierno y la oposición
es el camino del dialogo.
RR: Transición, reconciliación
o continuismo. ¿Qué desean los cubanos?
DV: Hay que trabajar para reconciliarnos,
buscar consensos, caminar hacia el desarrollo,
hacia la apertura, y con una mayor inserción
en el mundo. En la mente de cada ciudadano debe
estar la apertura al cambio, no la resistencia
al cambio.
RR: ¿Que papel le concede a la
Iglesia en Cuba?
DV: El papel de la iglesia en el futuro
de Cuba, como en cualquier lugar del mundo, es
religioso. Pero no un papel espiritualista, sin
compromiso con la historia que estamos viviendo.
El pueblo cubano ha vivido durante casi medio
siglo en un ambiente que no ha favorecido la educación
en la fe. Los cubanos vivimos en un ambiente materialista,
de ateismo. Y cuando no se tiene el alimento del
alma se empobrece el espíritu de una nación.
Y eso es un aporte sustancial de la iglesia para
la transición y para cualquier momento
histórico.
RR: El presidente en funciones de Cuba,
general Raúl Castro, desde que asumió
la dirección del país tras la enfermedad
de su hermano, ha dado muestras de que desea conceder
ciertos beneficios a la población. Varios
presos políticos han sido liberados; intentó
dialogar con el gobierno de Estados Unidos y ahora
esta empeñado en resolver tres problemas
incisivos: vivienda, transporte y alimentación.
¿Estarán cambiando las cosas con
Raúl Castro?
DV: Todo cambia. En Cuba y en el mundo.
Y si hay cambios que benefician el nivel de vida
de la sociedad cubana y, hay criterios que pudieran
ser dirigidos hacia una nueva manera de convivir
y de tratarnos los cubanos, bienvenidos sean.
Si hay una propuesta de dialogo será bienvenida.
Si hay un gesto para con los presos políticos,
bienvenido sea.
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