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DISIDENCIA
Crítica de la visión lunar (Final)
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) -
No voy a discutir aquí si las iniciativas
de la APSC son o no de la invención exclusiva
de Marta Beatriz Roque Cabello. Ni mucho menos
a repetir lo que sobre ella he escrito en textos
anteriores. Solamente quiero llamar la atención
sobre el hecho de que es la APSC la única
organización que en los últimos
años ha movido el bulpén de la oposición
cubana.
Lamentablemente, la crítica que le haría
falta a la APSC no es la que le lanza Juan González
Febles. Y repito, lamentablemente, porque el artículo
de opinión del periodista se resiente al
abandonar la frialdad que proclama mantener su
visión al inicio del tercer párrafo
para enrumbarse con la efervescencia suicida de
un kamikaze (o más bien de un guardia rojo),
cuando juzga la actuación de la APSC y
de un miembro de su ejecutivo. Al pretender dar
una imagen desastrosa de la Asamblea y de Marta
Beatriz, González Febles hace añicos
la objetividad que pretende poseer y compromete
al propio editor quien, en una nota precedente
al texto, pone la teja -siempre cuidar las goteras
es sano- y explica que la acción de criticar
a los opositores no debe convertirse en tabú
para un periodista independiente.
Nada severo fue el autor con los opositores del
sexo masculino que retrata. Con elegancia incluso,
aborda facetas delicadas de alguno que otro y
evade cualquier acción crítica hacia
los grupos e iniciativas encabezadas por bípedos
de pantalones con cinto, en tanto matiza su opinión
con una conclusión clara para mí:
las mujeres a la cocina que la política
es cosa de hombres. Parece que de ese lado va
la cosa: del azafrán al lirio.
Parcializar la luna
A la luna parcelada de la oposición estimo
habría que agregarle lo parcial del análisis
del autor, que al pretender abarcar el espectro
opositor cubano deja fuera del campo de su visión
a grupos y movimientos que ya pueden mostrar un
trabajo, no tan mediatizado como los citados,
pero no menos cargado de iniciativas y peripecias.
En Cuba existen más organizaciones que
las mencionadas, grupos como los que representa
el Partido Popular Joven Cuba, con sus bibliotecas
independientes y las iniciativas de cursos de
formación cívica y cultural, con
un boletín presentado sistemáticamente,
editado con sus propios medios.
También, en la región oriental del
país, la Alianza Democrática Oriental;
al centro casi de la nación, en Ciego de
Ávila, la Fundación de Derechos
Humanos, con un trabajo destacado de denuncias
y atención a la situación carcelaria
de muchos opositores de la región. Eso
también es trabajo opositor. No solamente
el de ofrecer el diseño de una nueva república.
Para buscar una alternativa seria de poder político,
primeramente hay que cambiar un poco nuestra propia
mentalidad, luego buscar las vías adecuadas,
después los métodos apropiados,
y más tarde, llevar a todos el mensaje
justo para que cada cual lo haga suyo, después
de interiorizarlo y prepararse para actuar en
consecuencia. ¿Cómo alcanzar esto
con la situación que vive la oposición
actualmente? ¿Esperar que venga un superhombre
o un grupo de ellos a decirnos otra vez lo que
tenemos que hacer?
Si usted vive en la isla desde hace 49 años,
podría pensar que basta con lo vivido hasta
el minuto precedente para tomar una definición,
pero sin una mentalidad y una visión nuevas,
concluyo que será muy difícil acortar
la larga espera.
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