| DISIDENCIA
Crítica de la visión lunar (I parte)
Lucas Garve, Fundación por la Libertad de Expresión LA
HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - Una prensa viva es la que ofrece visiones
diferentes de la vida cotidiana. Pero la difícil cotidianeidad de la oposición
en Cuba merece un análisis menos tendencioso que el ofrecido en el artículo
Parcelar la luna, de Juan González Febles, periodista independiente, en
el último número del boletín Diálogos Cuba-Europa
de People in Need. Si llega a leerlo, usted estará de acuerdo conmigo
que en el texto el autor pasa por alto, primero las condiciones de existencia
de un sinnúmero de pequeños grupos de opositores. Después
despoja de importancia y significado el esfuerzo por sostener encendida una llama
de oposición con el fin de tratar de iluminar algo el oscuro panorama lunar
que el autor intenta retratar. Comienza el autor, como buen creyente,
con los tradicionales deseos mesiánicos acerca de la necesidad de un líder,
una cuestión que podría ser discutida en más volúmenes
que los de la Enciclopedia Británica. Ejemplo que saco a colación
para mantener la flema (nada tiene que ver lo último con la expectoración).
Sin embargo, cae en la consabida concepción de lideratos históricos,
un adjetivo ya lastrado por su excesivo uso en cualquier discurso a establecer
en Cuba. La necesidad de un cambio de mentalidad y al mismo tiempo de
visión, nos la impone por carambola, cuando encasilla a la oposición
en Cuba en bloques relacionados con el liderato anterior. Así, pretende
advertir que la parcelación lunar tiene que ver con las diferencias epidérmicas
de una oposición estructurada más por el deseo de diferenciarse
del unanimismo agotado (perdonen, señores literatos) de un régimen
casi cincuentenario. "Donde tú te pierdes, allí te
encuentro". Este es un refrán callejero que goza ahora mismo de cierta
popularidad gracias a la forma y al nivel de suposición que tiene la carga
de la significación que encierra. Se emplea en el intercambio dialogal
para connotar al interlocutor la atención que el hablante ejerce sobre
las acciones del otro. En buen cubano, significa algo así como no te hagas
el bobo, que te conozco y sé por dónde vienes. Mas, amigo
lector, no nos perdamos en los celajes lunares del señor González
Febles, y al regresar al texto de su autoría, constatemos un error, quizás
epistemológico, de una simpleza tal como la indagación en la historia
del huevo y la gallina. Sencillamente, esas instituciones que, según
cita del autor, son manifestaciones de sectores profesionales emergentes de una
sociedad civil: las bibliotecas independientes, las Damas de Blanco y los periodistas
independientes, todos germinaron, crecieron y se afincaron gracias a la existencia
de una oposición tan maltratada por el gobierno cubano como mirada con
anteojos prestados y no producto de algún instituto de formación
profesional. Sectores profesionales emergentes son aquellos formados por
individuos dedicados a profesiones liberales provenientes de un sistema de formación
profesional, los cuales estimulados por circunstancias y una expectativa marcada
por su alta creatividad, recurren a vías, métodos no formales y
desarrollan experiencias alternativas. Y perdonen ustedes, pero ni la masa de
bibliotecarios, ni la de periodistas independientes en número abundante
poseen los rasgos característicos anteriores. Las Damas de Blanco,
por ser esposas de los presos políticos, sí constituyen una agrupación
de corte cívico, mientras que sus esposos sigan encarcelados. En el caso
de que el gobierno cubano respondiera a las reclamaciones de liberación
que casi a diario tienen lugar a favor de los prisioneros, ¿en cuál
posición quedarían las Damas de Blanco? Si yo siguiera
la misma línea de análisis que el autor, estimo que tendría
que hacer un buen esfuerzo para no caer en cierta misoginia que impulsa a tirios
y troyanos y hasta a los vaqueros, a anotarse, al parecer, goles, por atacar de
frente y también por la espalda a la economista Marta Beatriz Roque Cabello.
A esta mujer le ha tocado la desgracia, o quizás la suerte, de convertirse
en la diana escogida por los disparos desde las filas del régimen y de
muchos que se colocan en contra del régimen. Devenida en la "enemiga
pública número uno", le achacan todos los males que otros lucen
y despliegan como pavos reales en función de gala.
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