|
HUMOR
Nefasto, El curandero y Brujerías S.A.
Víctor Manuel Domínguez, Sindical
Press
LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - "El
yerberito moderno" fue la canción
de fondo interpretada durante los actos protocolares
por el arribo a Cuba del excelentísimo
señor curandero Yahya Jammeh, presidente
de la República de Gambia.
Y aunque como muchos esperaban no fue cantada
por Celia Cruz, nunca dejó de pregonar
la caña santa pa´la garganta, ni
la albahaca pa´la gente flaca, el apazote
para los brotes y el vetiver para el que no ve,
en estos tiempo donde la medicina está
en falta y los médicos cubanos andan por
el exterior.
Pero como la práctica de la brujería
en Cuba ha sustituido a la pelota en su carácter
de deporte nacional, se ahondó en otros
pases, cruces, brebajes, pócimas, mejunjes
y burundangas mágicas traídos por
el ilustre Yahya, serio aspirante al Premio Nóbel
de Curandería en su modalidad científica.
Según la prensa internacional, Yahya Jammeh
se vio en la obligación de dar un pequeño
golpe de estado para salvar a su pueblo de los
azotes de las enfermedades.
Sus cualidades innatas de Curandero Mayor, así
como la condición de médium brujero
que lo acaballa y monta sobre un muerto que baja
desde Senegal, entra por su gorro blanco y se
le aloja en las costillas, haciéndole concebir
y prever lo mejor para sus ciudadanos y el mundo,
hacen que sea acreedor del máximo respeto
de la humanidad.
Un hombre que puede curar el sida los jueves
y el asma los sábados, es digno de admirar.
Y aún más cuando su remedio sanatorio
consiste en dos plátanos, una bebida amarga
de color entre amarillo y marrón, y una
pasta verde con la que embarra a los enfermos,
y que obtiene de siete hojas de hierbas aromáticas,
tres de las cuales no crecen en Gambia.
Si tomamos en cuenta el hecho de que una pequeña
nación que sólo produce maní,
jamás ha visto las líneas de ferrocarril,
y sus habitantes tienen una elevadísima
esperanza de vida de 55 años, se inserta
en los niveles de salud del Primer Mundo, no hay
dudas de que la curandería y el brujerismo
estatal constituyen la mejor solución para
exorcizar el mal de ojo lanzado por los senegaleses.
Por eso me dolió que Yahya no tuviera
contacto con los curanderos y brujos locales,
quienes de seguro firmarían un convenio
de intercambio cultural, pues nuestras raíces
se encuentran tan cundidas como las suyas de ritos
y perendengues.
¿Ustedes se imaginan el alcance mágico
y salutífero de una Brujería S.A.
Company integrada por clubes de brujos y curanderos
cubanos sin vínculo laboral, pero con acceso
prohibido a los platanales del estado, a una bebida
amarga y sin color como el ron a granel, a las
hojas de los parques, a una pasta de croqueta
tan verde como la hierba, y a la recitación
pausada y bajo el hipo de las secciones para carnes
y embutidos que aparecen en la libreta de racionamiento
en cada núcleo familiar?
¡Sería lo máximo! Un digno
final para el eminente brujólogo cubano
Gusanador del Monte y del Solar, alias "El
brujito de Burubú", quien, víctima
de una campaña mediática en la isla
receta mejunjes a tutiplén en las farmacias
de medicina verde y en cualquier acera o trillo
del país.
Comprendo que con brebajes, pastas, plátanos,
hojas y oraciones no se consiga el permiso de
salida, un par de zapatos, una libra de carne
de res, y mucho menos la terminación de
una vivienda en Cuba, pero se podrían curar
en salud aunque con espasmódicos y sistemáticas
pérdidas de dinero.
La cuestión es resolver, intercambiar
culturas y recetas: sanar. No importa si el sarpullido
el viernes, la flojera un miércoles, la
ansiedad los sábados y la desesperanza
tres veces a la semana.
Las enseñanzas de Yahya Jammeh y su entereza
al expulsar a patadas de Gambia a la doctora Fadzai
Gwaradzimba (a quien al parecer le zumba la corneta
cuando dudó de los mejunjes curativos del
Curandero Mayor), son los pasos a seguir por los
habitantes de una Isla que al salir de la consulta
médica no dejan de pasar por la del babalawo,
y detrás de la medicina científica
se toman un brebaje temtempie con sietepotencias,
abrecaminos y cundeamor.
Eso se los aseguro yo, Nefasto "El médium".
|