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Cuba,
escenario de trabajo para actores del conflicto
colombiano
Yahoo! News.
La Habana, 27 jun (EFE).- El gobierno colombiano
y las guerrillas del Ejército de Liberación
Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias
(FARC) han hecho de Cuba el escenario de trabajo
para encontrar soluciones al conflicto armado
de Colombia.
A las conversaciones que mantienen Gobierno colombiano
y el ELN desde diciembre de 2005 en La Habana
para tratar de cerrar un "acuerdo base"
con vistas a un proceso formal de paz, se ha sumado
ya un primer contacto fuera del territorio colombiano
entre Rodrigo Granda, considerado el "canciller"
de las FARC, y el alto comisionado para la Paz
de ese país, Luis Carlos Restrepo.
En conferencia de prensa, Pablo Beltrán,
jefe de la delegación del ELN en la conversaciones
con el Gobierno, confirmó hoy la reunión
entre Granda, que se encuentra en La Habana desde
la semana pasada, y Restrepo.
"Nosotros conocemos que sí ha habido
reuniones de Rodrigo (Granda) con el comisionado
de Paz, lo que, por respeto, no preguntamos cuál
es el contenido, y eso lo sabemos de boca de ambos",
dijo Beltrán en conferencia de prensa.
El jefe rebelde señaló que tuvo
oportunidad de conversar con Granda, quien llegó
a La Habana el pasado día 18, mientras
esperaban para acceder al Memorial José
Martí de La Habana para dar sus condolencias
al presidente provisional de Cuba, Raúl
Castro, por la muerte de su esposa, Vilma Espín,
la semana pasada.
"Hemos hablado de las expectativas que él
(Granda) tiene para ayudar en esta búsqueda
de un acuerdo humanitario entre el Gobierno de
(Álvaro) Uribe (presidente de Colombia)
y las FARC", declaró.
"Él, yo diría, que no es optimista
ni pesimista sobre su papel, sino que aspira con
empeño a poder aportar en eso (...), y
lo primero que él quiere es hablar con
su organización para recibir instrucciones,
entonces en eso está Rodrigo en este momento",
agregó.
Granda, que desde que llegó a La Habana
no ha tenido contacto con los medios de comunicación,
ya se había reunido con Restrepo el pasado
día 8 en la sede del Episcopado en Bogotá.
Las FARC declararon esta semana su disposición
a delegar en Granda, liberado el pasado 4 de junio
por el Gobierno de Uribe, el papel de verificador
de la retirada militar del territorio que exige
para negociar con el Ejecutivo un acuerdo sobre
rehenes.
La primera guerrilla de Colombia consideró
que Granda puede realizar una "labor especial"
con "el acompañamiento de testigos
internacionales y nacionales de organizaciones
populares y familiares de los prisioneros",
aunque pidió al Gobierno que le deje en
"libertad incondicional".
La oportunidad para el contacto en La Habana
entre el Gobierno y las FARC se sumaría
así a las conversaciones con el ELN, actualmente
en su sexta ronda de cita exploratoria y con posibilidades
de que se concreten en un acuerdo antes de final
de julio, según señaló Beltrán.
El guerrillero del ELN indicó que el acuerdo
incluiría un cese de hostilidades, un alto
el fuego y la liberación de secuestrados
antes de finales de julio, al tiempo de reconocer
el papel que Cuba está jugando desde su
posición de "facilitador" en
este proceso.
El pasado día 20, el ministro de Exteriores
cubano, Felipe Pérez Roque, declaró
que la isla ha "jugado un papel discreto,
sin aspiraciones de protagonismo o de ventaja
política ninguna, y mantenemos esa misma
determinación" en estas conversaciones.
Pérez Roque afirmó, además,
que la decisión de acoger a Granda es "coherente
con esa posición histórica de Cuba
de tratar de contribuir desde la base del respeto
a la soberanía de Colombia a una solución
negociada al conflicto interno colombiano".
Tanto las FARC como el ELN "tenemos un reconocimiento
al apoyo de Cuba a buscar una solución
política al conflicto colombiano, en igual
forma conocemos que el Gobierno de Bogotá
tiene un reconocimiento similar", dijo Beltrán.
"En eso, coincidimos", agregó.
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