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Montaner
dice que Cuba asistirá "irremediablemente a un
cambio radical" tras la era de Fidel Castro
Yahoo! News.
MADRID, 27 (EUROPA PRESS) - Tras la época
de Fidel Castro como jefe del Estado cubano, Cuba
asistirá "irremediablemente a un cambio
radical y relativamente acelerado" porque
"la autoridad está organizada de forma
vertical", porque "Fidel deja como tarea
revolucionaria un proyecto descabellado",
porque la "cúpula dirigente, a estas
alturas, no cree en las virtudes del colectivismo"
porque se asiste a la "reconciliación"
necesaria con Estados Unidos y la Unión
Europea y finalmente se deberá a la "atmósfera
histórica que viven los Estados".
Estas razones fueron hoy esgrimidas por el disidente
liberal cubano afincado en España, Carlos
Alberto Montaner en los desayunos informativos
del Forum 'Nueva Economía'.
Montaner calificó al hermano de Fidel,
Raúl Castro, actualmente presidente interino
de Cuba como "otro anciano de 76 años,
carente de liderazgo o de simpatías populares,
y dotado de rasgos psicológicos muy diferentes
a los de su hermano. Las dinastías ideológicas
padecen siempre una grave incapacidad para transmitir
su autoridad ordenadamente".
"Fidel deja como herencia y como tarea revolucionaria
un proyecto totalmente descabellado, el de constituir
un bloque junto a Chávez, Evo Morales,
Daniel Ortega y cualquier otro personaje de esa
cuerda política que se sume, al objeto
de conquistar en primer lugar América Latina
y luego al resto del planeta", dijo el liberal
cubano afincado en España desde 1970.
"La cúpula dirigente, aunque no posee
convicciones democráticas, a estas alturas
tampoco cree en las virtudes del colectivismo",
expresó. El presidente de la Unión
Liberal Cubana aseguró que Cuba vive en
la "ruina material" y lo que más
abunda son los planes de reforma inclinados a
una cierta liberalización del mercado.
"Existe una obvia salida de la crisis que
pasa por la reconciliación con Estados
Unidos y con la Unión Europea", manifestó
Montaner, que añadió que el proceso
debe comenzar con la liberalización de
los presos políticos y el respeto a los
derechos humanos.
El quinto pilar en el que se basan las razones
por las que Montaner explicó que tras Fidel
Castro Cuba experimentará ese "cambio
radical" es "la atmósfera histórica
que viven los Estados" porque el mundo se
mueve a la democracia plural y "Cuba no puede
ser la excepción totalitaria y colectivista
del planeta, permanentemente instalada en un régimen
que se nutre de las polvorientas ideas marxistas
administradas por un Estado minuciosamente incompetente".
Montaner pronosticó que en poco tiempo
la isla caribeña podría crecer a
un ritmo anual del 10 por ciento como mínimo
si quienes lideran la transición "entienden
lo que hay que hacer".
"La isla cuenta con un excelente capital
humano. Ochocientos mil universitarios entre los
que abundan los ingenieros, los médicos
y los técnicos medios", destacó
Montaner, que añadió que el capital
financiero internacional no le va a faltar a Cuba
"en grandes cantidades". Este capital
pronosticó Montaner le va a venir principalmente
de Estados Unidos, país que "está
muy interesado en estabilizar la situación
de la isla para evitar el éxodo masivo
y para contentar de alguna manera a la influyente
minoría cubano americana".
Además indicó que los empresarios
más sagaces de España y la Unión
Europea verán en Cuba una "magnífica
oportunidad de hacer buenos negocios" aunque
advirtió que "el capitalismo que vendrá
a Cuba no podrá ser mercantilista, porque
el gobierno no podrá decidir quienes son
los favoritos a los que enriquecer". Tampoco
será "oligárquico ni fascistoide",
insistió. "El capitalismo que llevaremos
a Cuba es el moderno, abierto, competitivo y fuertemente
integrado al mundo desarrollado", anunció.
"INMORALMENTE POSICIONADOS" EN CUBA
El modelo de desarrollo capitalista que Montaner
deseó a la mayor de las Antillas para el
futuro se basará, dijo en la "incesante
creación de empresas que luchen limpiamente
por cuotas de mercado mediante la calidad"
respetando a los trabajadores y sus derechos sindicales
para que estos sean capaces de alcanzar una "alta
remuneración".
El disidente dijo que ese modelo capitalista
que él desea va contra los "monzones
de economía semiprivada que medran en la
Cuba actual". Montaner apuntó que
las inversiones extranjeras que existen hoy son
las que autoriza el gobierno de La Habana.
"Las empresas mixtas no sirven a los intereses
de la sociedad cubana sino que contribuyen dolosamente
a la supervivencia de la dictadura y constituyen
una expresión del peor capitalismo estatal
mercantilista", denunció Montaner.
"La dictadura cubana, sin ocultar el asco
que le merecen, vicia a unos dóciles inversionistas
guiados únicamente por conseguir beneficios
de esas empresas mixtas, que reproducen lo peor
del modelo político totalitario",
agregó.
El liberal cubano aseguró que las empresas
mixtas realizan una "explotación inicua
de los trabajadores a los que les confiscan el
95 por ciento del salario".
"Los empresarios serios, españoles
o de cualquier otra latitud no deben prestarse
a esa sórdida complicidad", recomendó
Montaner que afirmó que con su presencia
en Cuba no ayudan más que a la perpetuidad
del régimen y que el argumento de que su
presencia contribuye al cambio es "una falaz
excusa concebida para tratar de esconder una lamentable
falta de escrúpulos".
"Los empresarios serios tampoco deben sucumbir
a la superstición de que es conveniente
estar en Cuba cuando se produzcan los cambios.
Lo sensato, lo decente, no es colaborar con la
dictadura", consideró. "Quienes
ya estén tendrán que enfrentarse
a reclamaciones legales de los trabajadores"
e incluso a responsabilidades penales, advirtió
Montaner y acusó a los empresarios que
tienen presencia en Cuba en calidad de empresa
mixta de estar allí "inmoralmente
posicionados" a la espera de los cambios.
"Es un notable error táctico una
falla moral censurable e indigna de cualquier
empresario moderno que se respete", acotó.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre que presentó
al ponente exiliado en España desde 1970
calificó al gobierno de cubano de "régimen
dictatorial, asesino y anacrónico"
y dio que este "es una vergüenza para
todas las personas decentes del mundo libre y
al que todavía no hemos sido capaces de
derrotar".
"Carlos Alberto Montaner representa el equilibrio,
la mesura, la moderación y el buen sentido
a la hora de analizar el presente y sobre todo
el futuro de Cuba. Escucharle siempre es recuperar
la esperanza de que Cuba se convertirá
pronto en lo que todos queremos que sea, un país
libre y próspero", añadió
Aguirre.
La presidenta de la Comunidad de Madrid aseguró
que "lamentablemente España no ha
luchado por la libertad de Cuba como se tenía
que haber hecho".
"La dictadura cubana sirve como test para
medir el compromiso de políticos, intelectuales
y pensadores", apuntó Aguirre, quien
añadió que "la nota de los
políticos e intelectuales españoles
no siempre ha sido todo lo buena que debería".
"Espero que todos los que justifican o apoyan
el régimen castrista dejen de hacerlo porque
aquí no caben componendas ni medias tintas",
dijo.
Tras afirmar que los cubanos la tendrán
a ella y a los madrileños siempre a su
lado, la presidenta regional incidió en
que Montaner "va a ser un valor inapreciable
de esa nueva Cuba democrática y en libertad",
y recordó que el escritor es "optimista
respecto a la perdurabilidad del régimen
y al fin de la pesadilla".
Así, Aguirre explicó cómo
el pensamiento político liberal de Montaner
se forjó cuando "con 16 años
se rebelaba contra Batista y, más adelante,
cuando se mantuvo desde el principio fiel a la
lucha contra la terrorífica tiranía
de Castro", que calificó de "régimen
dictatorial, asesino y anacrónico".
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