PRENSA INDEPENDIENTE
Junio 28, 2007

SOCIEDAD
Protección al consumidor

Oscar Mario González

LA HABANA, junio (www.cubanet.org) - Algunos hechos de la realidad cubana muestran las peculiaridades del totalitarismo marxista con mayor nitidez que todas las teorías socioeconómicas existentes.

El poder persuasivo de la realidad siempre será superior a la especulación teórica. La preeminencia del diario vivir dice más que cualquier biblioteca. Eso lo podemos constatar en el caso de esa consigna y a la vez tarea permanente, muy en boga por estos días y que se identifica con la frase: "protección al consumidor".

Incuestionablemente, bajo el comunismo, el consumidor necesita una defensa, un protector. Y como toda acción protectora bajo el totalitarismo es monopolio estatal, este se erige como guardián del consumidor.

Todo un mecanismo burocrático gira alrededor de la tarea cuyos engranajes, teóricamente, lucen tan perfectos y previsores que tornan imposible la idea misma del más leve maltrato al ciudadano.

En cada comercio, ya sea bodega, puesto de viandas, tienda de ropa vieja o reciclada u otro cualquiera, hay colgado un "mural del consumidor", donde aparece un listado de los derechos del cliente; entre ellos el de recibir un buen trato. Un buzón de quejas para los clientes que deseen expresar su inconformidad o hacer sugerencias de forma abierta o anónima, y hasta una foto del administrador con sus credenciales, el teléfono de la oficina del registro de consumidores (OFICODA), y el nombre de las personas encargadas de la tarea, a fin de garantizar que un oído receptor y dotado de autoridad tome cartas en el asunto.

Más allá de todo esto, la política del buen trato al cliente, anunciada y pregonada una y mil veces por el Partido, el gobierno y las organizaciones políticas, ha sido estéril. A medida que el régimen se añeja, enquista y se torna berrinchinoso, el maltrato a la población se recrudece como si cada ciudadano viera en el otro al causante de su amargura y frustración acumuladas durante medio siglo de terror totalitario.

Antes de 1959 el cliente en Cuba era muy bien tratado. El bodeguero de la esquina solía ser casi un miembro más de la familia. Era una persona especial que nos sacaba de apuros a finales de mes, fiándonos si nos excedíamos del presupuesto destinado a los mandados de la casa. Algo similar pasaba con el carnicero, con el del puesto de viandas y con el chino de tren de lavado.

Sobre el mostrador, y frente a nosotros, la tendera mostraba todo el surtido de telas: poplines, gabardinas y tafetanes. El trato del peletero parecía ser comprometedoramente atento. Subía y baja la escalerilla móvil para enseñarnos tantas cajas de zapatos como modelos tuviese. A veces apenaba irse con las manos vacías después de recibir tan delicado trato.

Era la competencia, con su capacidad de generar acciones y reacciones espontáneas, la que obraba el buen trato y hacía florecer espontáneamente eso que hoy llaman "protección al consumidor". No hacían falta guardianes ni centinelas; no era el amor desinteresado lo que movía al buen trato, sino la existencia de opciones, la alternativa, siempre en manos del cliente, de abstenerse de comprar en un lugar; de rechazar una oferta; de cambiar de bodeguero o carnicero.

La más grande indefensión, la mayor desprotección del cubano de hoy vienen dadas por el carácter antihistórico y antinatural del sistema totalitario en que está obligado a vivir.


CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente.


PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster