|
La
cabeza de Fidel Castro valía 150.000 dólares para
la CIA en 1960
Yahoo! News.
WASHINGTON, 26 (AFP) - La CIA ofreció
150.000 dólares a dos miembros de la mafia
en Estados Unidos en el año 1960 para que
mataran al presidente cubano, Fidel Castro, con
pastillas envenenadas, según nuevos detalles
de un memorando del año 1973 desclasificado
este martes.
El elegido para aquella "sensible misión
que requería acción de tipo gángster"
fue Johnny Roselli, un nombre que, según
se desprende de los folios, era en realidad un
alias de Santos Trafficant, a su vez el apodo
del italiano Filippo Sacco, según una nota
del diario The Washington Post que revelaba el
caso en 1971.
Los encargados en la CIA de llevar adelante el
plan del asesinato sospechaban que Roselli tenía
que ver con la "Cosa Nostra", información
que se confirmó cuando una publicación
de la época lo identificó como Santos
Trafficant, jefe de operaciones cubanas de la
mafia.
Roselli fue el primer contacto de los efectivos
de la CIA, y quien presentó al segundo
hombre para la misión: conocido como Sam
Gold, resultó ser, según sabría
luego la agencia de inteligencia tras ver fotos
de ambos hombres en una revista, Momo Salvatore
Giancana, jefe de la mafia en Chicago y "sucesor
de Al Capone".
Según los documentos, que forman parte
de más de 700 folios desclasficicados este
martes, la CIA esperaba poder utilizar en su provecho
el interés de la mafia por sus propias
operaciones en Cuba.
"El blanco de la misión era Fidel
Castro", detalla el reporte.
A los ejecutores del plan se les haría
creer que los promotores de la iniciativa eran
empresas perjudicadas por las políticas
de Castro que querían eliminarlo, y se
les dejaría claro que "el gobierno
de Estados Unidos no estaba, y no debería
estar, enterado de esta operación".
El arma elegida, sugerida por Sam Gold: pastillas
envenenadas.
Las píldoras, fabricadas expresamente,
fueron enviadas a quien sería en definitiva
el encargado de matar al líder cubano,
el oficial Juan Orta, quien, señala el
texto, "había estado recibiendo pagos"
a escondidas de parte de "intereses de juegos"
de azar y estaba en mala posición financiera.
"Joe (Roselli) entregó las píldoras
a Orta. Luego de varias semanas de intentos",
el hombre pidió ser retirado de la operación,
pero "sugirió a otro candidato que
hizo varios intentos sin éxito".
Según el texto, uno de los principales
miembros de la Junta Cubana en el exilio, el doctor
Anthony Verona, se ofreció luego a "manejar
la misión con sus propios recursos".
De acuerdo con los archivos, "el potencial
del doctor Verona nunca fue totalmente explotado,
ya que el proyecto fue cancelado poco después
del episodio de Bahía de Cochinos",
cuando tropas cubanas vencieron a efectivos armados
y entrenados por la CIA, que desembarcaron el
17 de abril de 1961 en Bahía de Cochinos,
a unos 200 km de La Habana, y se rindieron tras
72 horas de feroces combates.
"Verona fue informado de que la oferta fue
retirada, y las píldoras fueron encontradas",
señala la CIA:
El plan había fracasado.
Ni Johnny Roselli ni Sam Gold querían
dinero por participar del plan para matar a Castro,
indican los archivos.
"Ninguno de estos individuos recibió
pagos con fondos de la Agencia" Central de
Inteligencia (CIA), añaden.
|