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Concertación
disidente inicia debates en busca de un terreno
común entre los diferentes grupos opositores
Los debates incluirán
el análisis de propuestas de cambio político
realizadas en las últimas décadas;
entre ellas, 'La historia me absolverá'
y el Proyecto Varela.
Agencias. Encuentro
en la Red, 22 de junio de 2007.
La Concertación Pro Diálogo y Reconciliación,
de la disidencia interna cubana, anunció
este jueves el inicio de un debate de propuestas
de cambio político formuladas durante el
último medio siglo en la Isla, incluyendo
el histórico alegato de Fidel Castro La
historia me absolverá.
La concertación, integrada por el Partido
Solidaridad Democrática (PSD, liberal)
y el Arco Progresista (de organizaciones socialdemócratas)
discutirá unos nueve documentos redactados
en la última década por grupos opositores
de diferentes tendencias.
Entre los textos están el Proyecto Varela,
impulsado por el Premio Sajarov Oswaldo Payá,
y el manifiesto La Patria es de Todos, que costó
la cárcel a René Gómez Manzano,
Martha Beatriz Roque, Vladimiro Roca y Félix
Bonne.
Los promotores del debate explicaron que con
él buscan identificar un terreno común
entre las diferentes tendencias de la oposición
interna, con miras a una transición democrática.
"Se trata de construir el consenso de las
propuestas que se han hecho", dijo durante
una conferencia de prensa en La Habana el disidente
socialdemócrata Manuel Cuesta Morúa,
del Arco Progresista.
"El propósito es uno sólo:
tratar de concretar la unidad de la oposición
(...) tratar de crear una alternativa única
de cambio", comentó Fernando Sánchez,
del PSD.
En cuanto a La historia me absolverá,
el alegato con el que Castro se defendió
en 1953 durante un juicio tras el fallido asalto
al Cuartel de Moncada, Cuesta Morúa dijo
que el documento contradice el rumbo que tomó
el régimen después de llegar al
poder.
"Habrá un grupo de trabajo encargado
de discutir y sacar todas las reflexiones posibles
de este documento que fue importante para la historia
de Cuba", comentó.
El debate es lanzado casi 11 meses después
de que Castro delegara el poder en su hermano
Raúl por una grave crisis intestinal.
Para la Concertación, desde entonces las
autoridades han dado señales de apertura
al diálogo y han disminuido la represión
de los disidentes. Esta opinión contradice
la de otros grupos de la oposición, que
afirman que el hostigamiento a sus miembros se
mantiene.
"Cuando hay un enfermo grave es difícil
ir viendo las mejorías. Y los derechos
humanos son el enfermo grave en Cuba", dijo
Cuesta Morúa.
El líder disidente afirmó que para
el debate de los documentos se formaran comisiones
de trabajo y se invitará a todos los grupos
opositores a participar.
"Es probable que algunos no acepten la invitación",
reconoció Cuesta Morúa, para quien
la disidencia va más allá de una
o dos personas muy conocidas a través de
los medios extranjeros de prensa. Se trata de
buscar "la unidad de las propuestas y no
la de las cabezas", explicó, reportó
la AP.
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