|
La
Eurocámara pide supeditar la relación con Cuba
a las mejoras en derechos humanos
Yahoo! News.
Bruselas, 21 jun (EFE).- El Parlamento Europeo
pidió hoy que la UE condicione los avances
en su relación con el régimen cubano
a que haya mejoras "verificables" en
la situación de los derechos humanos en
la isla, empezando por la liberación de
los presos políticos.
El pleno aprobó, por 50 votos a favor,
21 en contra y 3 abstenciones -en un hemiciclo
de 785 escaños-, una resolución
de urgencia sobre la decisión de los gobiernos
europeos de ofrecer un doble diálogo a
las autoridades y a la "sociedad civil"
cubana.
El texto no cuestiona tal oferta de diálogo,
pero pide que, si fructifica, la UE supedite "todo
refuerzo de las relaciones políticas y
económicas -incluida la ayuda al desarrollo-"
a que haya "mejoras concretas y verificables"
en materia de derechos humanos.
"Empezando por la liberación de todos
los presos políticos y de conciencia",
apunta el texto, pactado por el conservador Partido
Popular Europeo (PPE), el grupo Liberal y el soberanista
Unión por la Europa de las Naciones.
Socialistas, Los Verdes e Izquierda Unitaria
Europea (IUE), que se habían opuesto a
la celebración del debate por considerar
que no era propio del turno de cuestiones de urgencia,
votaron en contra.
La resolución subraya que la Posición
Común de 1996 -que compromete a los Estados
de la UE a propiciar una transición democrática
en Cuba- sigue vigente.
Aboga en este sentido por "alentar sin reservas
el inicio de un proceso pacífico de transición
política" y por reforzar el diálogo
con la sociedad civil.
Censura al respecto que hasta ahora "las
visitas de alto nivel" de autoridades europeas
no hayan incluido encuentros directos con la oposición,
un reproche implícito a los recientes viajes
del ministro español de Exteriores, Miguel
Ángel Moratinos, y del vicepresidente del
PE, Miguel Ángel Martínez (PSOE),
según el eurodiputado conservador portugués
y promotor de la resolución José
Ribeiro.
En el caso de que el Gobierno cubano acepte la
invitación de los ministros europeos y
envíe una delegación a Bruselas,
prosigue el Parlamento, deberá abordarse
con ella la cuestión de los presos y la
negativa de La Habana a permitir que las disidentes
Damas de Blanco recojan en Bruselas el premio
Sajarov que recibieron en el 2005.
En el debate previo a la votación, el
conservador polaco Marcin Libicki lamentó
que el régimen de Fidel Castro siga "contando
con aliados en el mundo, algunos de ellos entre
los Gobiernos europeos".
La lituana Laima Andrikiene (PPE) pidió
que el Consejo de la UE restablezca las sanciones
diplomáticas contra el régimen que
adoptó en 2003 y que mantiene suspendidas
desde 2005.
El español Manuel Medina (PSOE) les respondió
que el debate que estaban manteniendo era "absolutamente
improcedente" y lamentó que, para
introducirlo en la agenda, el PPE hubiese eliminado
una discusión sobre los refugiados iraquíes
prevista inicialmente.
"La única razón por la que
se ha planteado este tema aquí es por una
cuestión de política española",
agregó en alusión a las críticas
del PP a la política del Gobierno español
hacia Cuba.
En parecido sentido, Raúl Romeva (Los
Verdes) criticó "la ya habitual tendencia
de algunos colegas del PP de usar el Parlamento
Europeo para hacer su oposición particular
al Gobierno español" y defendió
la estrategia europea para propiciar cambios en
la isla.
"Especialmente en cuanto que se desmarca
de la estrategia de los Estados Unidos basada
en una confrontación estéril y en
un embargo a la vez ineficaz e irresponsable",
dijo.
El italiano Giusto Catania (Izquierda Unitaria
Europea) indicó que, en aras de normalizar
la relación con La Habana, la UE debería
eliminar las sanciones de 2003 y revisar su Posición
Común, tal como pidió ayer el ministro
de Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque.
En nombre de la Comisión Europea, el húngaro
Laszlo Kovacs defendió la idoneidad de
la estrategia adoptada por los ministros en la
actual coyuntura, marcada, según recordó,
por la primera cesión de poder del presidente
Castro en la historia del régimen.
"Sólo una política de compromiso
y cooperación, y no una de sanciones, tiene
el potencial de promover la democracia, el Estado
de derecho, y mejora de condiciones de vida población,
que es lo que prevé la Posición
Común", dijo.
|