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RELIGION
"En Cuba no existe libertad religiosa"
Entrevista al sacerdote Ricardo Santiago Medina
Salabarría
Roberto Santana Rodríguez
LA HABANA, junio (www.cubanet.org) - El padre
Ricardo Santiago Medina Salabarría, Vicario
General del Catolicado Romano Ortodoxo Bizantino
de Cuba, opina en esta entrevista exclusiva sobre
la libertad religiosa en Cuba.
El padre Medina Salabarría estudio teología
en el Seminario San Carlos, extensión del
Colegio Romano Bizantino con sede en Minnesota,
Estados Unidos de Norteamérica. Fue ordenado
presbítero el 6 de enero de 1998. Esta
celebración debió efectuarse el
8 de diciembre del año anterior, pero fue
prohibida en esa ocasión por la Seguridad
del Estado. En 2004 las autoridades cubanas le
impidieron viajar a Estados Unidos donde iba a
ser ordenado como obispo.
Fue encarcelado por espacio de 15 meses, entre
julio de 2005 y octubre de 2006. Permaneció
recluido en unidades policiales de la Habana hasta
su traslado a cárceles en la provincia
Pinar del Río, Kilo 5½ y Taco Taco.
Periodista: ¿Existe libertad religiosa
en Cuba?
Ricardo Santiago Medina: Manifiesto públicamente
que en Cuba no existe libertad religiosa, salvo
para algunas personas que se pliegan al gobierno,
que pueden hablar porque apoyan la política
del gobierno.
P: Hábleme sobre la libertad religiosa
antes y después de 1959.
RSM: Antes de 1959 la iglesia tenía sus
espacios y no pedía, como hoy, permisos
al Ministerio de Justicia para organizar procesiones,
verbenas, paradas y las campañas evangelistas.
La iglesia era autónoma, y se podían
entregar biblias públicamente.
Después de 1959 comenzó la represión
contra la iglesia. Una de las órdenes que
más sufrió fue la de los Hermanos
Hospitalarios de San Juan de Dios, que salían
a las calles como limosneros para sufragar los
gastos de los niños poliomielíticos
del hogar clínica San Rafael y el Sanatorio
San Juan de Dios.
Ellos fueron montados a punta de bayonetas en
barcos y obligados a irse de Cuba. Eso mismo se
lo hicieron las autoridades cubanas a muchas monjas,
sacerdotes y obispos, por ejemplo, Monseñor
Boza Mas Vidal, al que jamás se le permitió
regresar a Cuba, sólo cuando la visita
del Papa.
P: ¿Sobre la decisión del gobierno
de permitir a los religiosos ingresar al Partido
Comunista y otras organizaciones gubernamentales?
RSM: A esas personas las califico como oportunistas
porque antes se habían despojado de todo
signo religioso en sus vidas y no lucharon en
defensa de su fe cristiana y por la libertad religiosa
a que tienen derecho todos los cubanos, según
el artículo 18 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos.
P: Existe un Consejo Nacional de Iglesias en
la Isla.
RSM: Si, integrado por ministros protestantes
que están plegados al gobierno cubano.
Ejemplo: los reverendos Suárez y Marichal
que, amparados en su condición de miembros
de la Asamblea Nacional del Poder Popular pueden
hacer programas sociales como el que hizo el reverendo
Suárez en Pogolotti, Marianao. Ellos si
pueden abrir capillas.
P: ¿Y los que no componen este Consejo
Nacional de Iglesias?
RSM: Están condenados al ostracismo y
la represión. No se nos permite abrir centros
de oración, ni capillas. En mi caso particular
no se me permite ni siquiera entregar la solicitud
por escrito para abrir capillas en casas particulares,
alegando que soy un contrarrevolucionario, cuando
me considero un hombre de Dios que ha consagrado
su vida a abogar por la libertad sin destierro
para todos los presos políticos cubanos.
P: Su valoración sobre el desempeño
de la Oficina de Asuntos Religiosos, adjunta al
Comité Central del Partido Comunista dirigida
por la señora Caridad Diego.
RSM: En otros países existe un registro
de organizaciones religiosas, pero no existe esta
supervisión constante por la vía
jurídica. Esta oficina es una herramienta
represiva del gobierno cubano en contra de los
religiosos.
P: Su opinión sobre la libertad religiosa
en la Cuba futura.
RSM: Las autoridades religiosas cubanas tienen
que buscar más en la palabra de Dios. Hacernos
conciencia del ministerio al que hemos consagrado
nuestras vidas, el que nos encomendó nuestro
señor Jesucristo en la tierra y abrir nuestros
espacios y ocupar nuestro lugar como Iglesia junto
al pueblo de Cuba. Tenemos que derribar las barreras
nosotros mismos ganando espacios. Cuando no exista
en Cuba un gobierno totalitario entonces habrá
libertad religiosa para los cubanos.
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