| SOCIEDAD
CIVIL
Conversación en Centro Habana
Roberto Santana Rodríguez LA HABANA, Cuba - junio (www.cubanet.org)
- Belinda Salas Tápanez y Julio Beltrán Iglesias son dos jóvenes
bibliotecarios independientes de 36 y 38 años, con los que conversé
acerca del trabajo que desarrollan en sus respectivos proyectos culturales comunitarios.
Ellos dirigen las bibliotecas Ana de Guinnes y Pat Tillman, adscriptas
al Proyecto Nacional de Bibliotecas Independientes que dirige la señora
Gisela Delgado Sablón, Dama de Blanco y esposa del preso político
con licencia extrapenal por motivos de salud, Héctor Palacios Ruiz. Las
bibliotecas radican en Franco 404 apto. 5 entre Clavel y Santa Marta, y Soledad
602 entre Salud y Jesús Peregrino. Belinda es activista de derechos humanos,
y Julio pertenece al movimiento Plantados hasta la Libertad de Cuba, y al Partido
Liberal. Belinda asegura que tiene sangre para trabajar con los niños y
con el público general. Julio considera muy importante la labor que
realiza, promoviendo la lectura libre y sin censura en la comunidad. Años
atrás trabajaba como chofer en la Central de Trabajadores de Cuba (CTC)
del municipio Habana Vieja, de donde fue expulsado después de un intento
de salida ilegal del país. Señala Julio que en la actualidad
no puede trabajar oficialmente porque las autoridades no le dan empleo en ningún
centro al ser considerado no confiable políticamente. La secretaria de
Felipe Pérez Roque, canciller cubano, le dijo que no iba a trabajar en
ninguna parte porque era un contrarrevolucionario. Las bibliotecas independientes
que dirigen Belinda y Julio se inauguraron oficialmente el 30 de marzo de este
año. "La biblioteca a mi cargo -señala Belinda- se especializa
en el tema infantil. El propósito es contribuir con un granito de arena
al rescate de los valores morales". La actividad más importante
realizada por la biblioteca Ana de Guinnes, según el criterio de su directora,
ocurrió el pasado 2 de abril, fecha conmemorativa del fallecimiento del
Papa Juan Pablo II, en la que se entregaron biblias especiales a los niños.
"Queremos que ellos se acerquen a la vida cristiana, la cual no conocen",
afirma Belinda. Julio refiere que luego de fundada la biblioteca Pat Tillman,
recibió el rechazo de los ciudadanos. "Tenían miedo, les habían
dicho que en la biblioteca había personas que estaban en contra del gobierno,
que éramos terroristas. Después, la gente se dio cuenta de la falsedad
con que las autoridades nos tratan. Somos pacíficos, aquí se prestan
libros censurados por el gobierno y se promueve la libre información". "Los
padres y los niños han recibido el trabajo de la biblioteca con entusiasmo,
ven nuestra gestión como formadora", enfatiza Belinda. En ambos
bibliotecarios prima el optimismo y el deseo de continuar trabajando para ampliar
y desarrollar sus respetivos proyectos, sobreponiéndose a las dificultades
que enfrentan, principalmente la falta de recursos. |