| POLITICA
Vivir o morir en La Calle
Odelín Alfonso Torna LA HABANA, Cuba - junio (www.cubanet.org)
- Si me lo permitieran estaría amenizando una "esquina caliente"
en cualquier lugar de La Habana. No sería para discutir de pelota. Esa
esquina ya existe. Más bien agruparía a la prensa oficial y la independiente,
y entraríamos en debate. Hay tela por donde cortar y mentiras para empatar.
Nos llevaría horas de reflexión o de trifulcas verbales. Hay que
recordar que todavía existen los que defienden las profecías revolucionarias. El
pasado 11 de junio el periódico Granma publicó un artículo
de Fidel Castro de hace 52 años, escrito para el diario La Calle, y que
no vio la luz porque la tirada del 17 de junio de 1955 fue ocupada por la policía.
El periodista Raúl Quintana, ya fallecido, guardó un ejemplar del
periódico, y así se pudo rescatar el trabajo del Comandante. Cito
brevemente las palabras proféticas del revolucionario, texto que sin dudas
encaja en nuestra realidad. "¡A que grado de rebajamiento moral,
de desenfreno y de odio mezquino se ha llegado! Si las cosas siguen en Cuba como
van, no nos quedará más remedio que disponernos a morir, o ir buscando
un lugar del mundo a donde emigren todos los cubanos, porque aquí no se
puede ya vivir". Quizás fueron las primeras reflexiones de
Fidel sobre la teoría de un posible éxodo que luego se hizo realidad.
El resultado es palpable. Más de dos millones de cubanos viven en el exilio
después de que el máximo líder instauró el totalitarismo
en Cuba. Otra parte del texto se refiere a Conrado Carratalá, coronel
de la policía de Fulgencio Batista: "El señor Carratalá
tiene derecho a publicar en todas las primeras páginas de los periódicos
un informe acusando de terrorismo a media Habana y nadie tiene derecho a disgustarse". ¿Se
molesta alguien porque el Comandante ocupe con sus reflexiones la primera página
del periódico Granma? Es posible que el disgusto sea general en mi
soñada "esquina caliente. Un día después de publicado
el artículo en Granma, el 12 de junio, el Comandante reflexionaba, en sólo
cuatro párrafos, sobre la visita de Bush a Albania y Bulgaria. No podemos
quejarnos si luego la tele audiencia tiene casi dos horas de Mesa Redonda para
digerir la breve reseña del articulista profeta. ¿Se puede
vivir en Cuba cuando los periodistas independientes son condenados a 20 ó
más años de prisión? Si en Cuba no rige una dictadura ¿por
que cientos de cubanos se arriesgan cada año a cruzar el Estrecho de Florida?
¿Cómo van las cosas en Cuba? ¿Estará haciendo de las
suyas el fantasma de Carratalá? Suman cientos de miles los cubanos
que se hacen estas preguntas a diario en la calle, la que con sus recovecos autorizados
absorbe los salarios mensuales en un día de compra, mientras los policías
multan a los vendedores que sobreviven. La calle donde los baches esperan; la
que ofrece a los que discrepan del régimen boletos de ida a prisión,
sin saber cuándo estarán de vuelta. Fidel Castro publicó
varios artículos de denuncia en el diario La Calle, periódico legal
en la dictadura que nos antecedió. Hoy, sus reflexiones aparecen en cualquier
agencia de prensa. Aquí se habla de repercusión internacional cada
vez que reflexiona el máximo líder. La gente en la calle vive,
muere o emigra. No hay tiempo para articulistas con profecías que alerten
sobre los combustibles fósiles y el calentamiento global. odelinalfonso@yahoo.com
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