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RELIGION
El respeto
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA
HABANA, Cuba - junio (www.cubanet.org) - Iniciar
un diálogo con Lázaro Cuesta Valdés,
sacerdote de Ifá, es una oportunidad para
aprender. Tuve la oportunidad de conversar con
él en ocasión de una entrevista
para una revista cultural. Porque de cultura tratamos
cuando el entrevistado abordó varios temas
propuestos por este reportero. Además,
tuve la coyuntura propicia para escuchar de labios
de un sacerdote de Ifá algunos temas de
interés, tanto para creyentes de su religión,
como para personas interesadas en conocerla.
Hablamos de la extensión de la cultura
yoruba dentro de la cultura cubana y en otras;
las labores que realiza la Comisión Organizadora
de la Letra del Año; la influencia del
culto de Ifá en Cuba y en el mundo; la
discutida cuestión de los precios que se
cobran a los iniciados en este culto; el respeto
a la religión, a la familia, a la sociedad,
y las iniciaciones en la actualidad.
Acerca de la primera de estas cuestiones, dijo:
"Cuba, desde el principio de la trata de
esclavos fue el lugar más idóneo
para reunir la mayor cantidad posible de esclavos.
Por ende, aquí se reunieron la mayor cantidad
de métodos de trabajo, de conceptos religiosos,
de distintos tipos de prácticas yoruba;
lo que aquí llamamos Regla de Ocha, Regla
de Palo Mayombe, la Regla secreta Abakuá.
Se enraizaron en nuestra tierra los hábitos,
crecieron y se multiplicaron, y a principios de
los años 59 y 60, con la emigración
de los cubanos hacia otras tierras, se llevaron
con ellos sus tradiciones religiosas, las que
se dieron a conocer de manera notable en el mundo,
lo que hasta ese momento no había sucedido.
Actualmente existen descendientes de babalawos
cubanos en todas partes".
Interrogado sobre la importancia de la cultura
yoruba y, particularmente, el culto de Ifá,
Lázaro Cuesta Valdés declaró
que "el cuerpo literario de Ifá es
una medicina que cura todas las enfermedades".
Expresó también que a lo realizado
dentro de ese culto no solamente se le presta
atención en Cuba "sino que ya se ha
insertado en la cultura universal, ha adquirido
tal proyección que en todas partes se presta
debida atención a la prédica de
Ifá, a sus consejos, a sus orientaciones".
En cuanto a la Comisión que saca la Letra
de cada año, procedimiento de adivinación
para conocer las predicciones anuales en el culto
de Ifá, expresó Lázaro Cuesta:
"La Comisión Organizadora de la Letra
del Año surgió en el año
1986 con el propósito de unir a la mayor
cantidad posible de babalawos a la hora de hacer
las predicciones de Ifá en busca de una
mayor capacidad, de una mayor posibilidad de solución
para los problemas".
Sobre los vínculos que pudieran unir a
practicantes de este culto en otras partes del
mundo, Cuesta Valdés enfatizó "La
religión es como la familia. A veces un
abuelo constituye su hogar y tiene sus hijos y
después los hijos se independizan y forman
sus propia familias, pero lo que no pueden negar
es que su abuelo es su abuelo. Así, los
sacerdotes de origen cubano esparcidos por el
mundo podrán tener formas de trabajo, cambios,
posturas, pero no podrán negar sus raíces,
que nacieron en nuestro país".
Actualmente, muchas personas cuestionan los altos
precios del proceso de iniciación. "No
existe -que yo conozca- ningún precio establecido
de manera oficial. Por lo menos desconozco que
se tenga orientado para determinada ceremonia.
Hay quien en este aspecto es justo. Hay quienes
son extremadamente abusivos, otros son ridículos.
Cuando no existe un debido control se puede atropellar
económicamente a la persona a la que se
le hace la ceremonia, pero a veces son tan escuálidos
los derechos que todo lo que se hace es impropio,
la atención que se les da a las personas
es la mínima y la calidad de las ceremonias
no siempre reúnen las condiciones adecuadas".
Lázaro definió lo que él
entiende por "derecho": "La palabra
es el conjunto de elementos que constituyen una
ceremonia de cualquier tipo que se realice. Ahí
se incluye la compra de animales, comida, transporte
y todo tipo de necesidad que requiera la actividad.
Por ejemplo, quién cocina, quién
distribuye las cosas, quién las dirige,
y los que trabajan directamente en el proceso
de la ceremonia".
Otro aspecto muy discutido hoy mismo es el respeto
que debe existir en todo procedimiento y ceremonia
a la tradición transmitida en forma oral
o por escrito, pues ella constituye la base de
esta religión; asimismo, la importancia
del respeto hacia las demás personas y
dentro del seno de la sociedad.
Sobre este punto, manifestó: "Es
un punto que nos llama a cuidar la familia desde
el hogar, donde debe existir un ambiente de respeto
y consideración, desde el menor de los
integrantes hasta el mayor. Respeto en cuanto
a conducta, actitud, proyección, lo que
nos llama al rescate de valores que se han perdido:
el respeto a la familia, a la ciudadanía
y al medio social donde uno se desenvuelve".
El señor Cuesta Valdés nos reveló
su concepto sobre cómo debe ser un sacerdote
de Ifá y su postura como representante
de esa religión: "Un sacerdote de
Ifá debe ser un ejemplo en su casa y la
sociedad, y en cualquier lugar en que se encuentre,
porque los sacerdotes de cualquier religión
son espejos en los que se miran muchas personas
que acuden a sus templos en busca de orientaciones
y consejos".
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