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ECONOMIA
Concluyó zafra azucarera
Oscar Espinosa Chepe
LA HABANA, junio (www.cubanet.org) - La zafra
2007 finalizó, según información
del periódico Granma del 23 de mayo. Aunque
comenzó con augurios muy optimistas de
que marcaría finalmente el inicio de la
recuperación de la industria azucarera,
los datos recopilados indican todo lo contrario.
Es muy posible el total producido sea algo superior
a un millón de toneladas.
Al inicio de las actividades productivas se acotó
que, como resultado de un excelente régimen
de lluvias durante 2006, se contaba con un monto
de caña a moler superior en 30,0% a la
zafra de 2006, cuando se estima extraoficialmente
que se produjeron 1,2 millón de toneladas,
y molieron 42 ingenios. Además, se aseguró
disponer de más recursos debido a la voluntad
oficial de recuperar la otrora fundamental industria
nacional.
En la presente zafra, 51 centrales estuvieron
activos, pero por problemas operativos, roturas
y lluvias más abundantes que las normales,
los resultados han sido calamitosos, y seguramente
obligarán nuevamente a importar azúcar
para abastecer el consumo interno de 700 000 toneladas
métricas y honrar compromisos establecidos,
particularmente con China.
Los planes de zafra sólo fueron cumplidos
por las provincias de Cienfuegos y Matanzas, dos
territorios de poco peso dentro del conjunto productivo
azucarero del país. Asimismo, únicamente
17 centrales pudieron cumplimentar la meta asignada.
Matanzas acumuló al cierre de la zafra
un 73 por ciento de aprovechamiento de la norma
potencial, de acuerdo a informaciones oficiales;
porcentaje que hace pensar que en otras provincias
la utilización de las capacidades podría
no haber superado al 50 por ciento.
Las autoridades, en sus lacónicas explicaciones
sobre la desastrosa producción azucarera
de este año, han hecho mucho énfasis
en el exceso de lluvias y la consecuente humedad
de los suelos, pero considerando la reducida meta
de producción a lograr de 1,5 - 1,6 millones,
realmente la justificación tiene muy poco
valor. Debe recordarse que en 1892 Cuba produjo
un millón de toneladas métricas
de azúcar y en los primeros años
del Siglo XX alcanzó 1.5 millón,
a pesar de los efectos destructivos sufridos por
las plantaciones cañeras y la industria
como consecuencia de la Guerra de Independencia.
Menos creíble resulta el alegato de que
el calentamiento mundial está afectando
la industria azucarera cubana, teoría expresada
recientemente por el Dr. Carlos Lage Dávila,
Vicepresidente del Consejo de Estado, pues al
mismo tiempo otros países como Brasil,
India, China y Tailandia incrementan notablemente
sus producciones, con sustanciales beneficios
para sus economías y pueblos.
Por otra parte, todo parece indicar que los índices
de eficiencia han sido pésimos. Aunque
todavía no se cuenta con los datos definitivos,
se conoce que al cierre de marzo el rendimiento
industrial acumulado sobrepasaba ligeramente las
10 toneladas de azúcar por 100 toneladas
de caña procesada.
Es decir, menos del 20,0 por ciento del rendimiento
histórico logrado en Cuba como promedio
en los 10 años anteriores a 1959. Igual
ocurre con el rendimiento de caña por hectárea,
aproximadamente la tercera parte de la media obtenida
en el mundo, de acuerdo con la Organización
para la Agricultura y la Alimentación de
Naciones Unidas (FAO).
De los datos disponibles sobre la finalizada
zafra puede concluirse que la recuperación
azucarera sigue sin llegar. Por el contrario,
lo aportado por esta información denota
la permanencia y profundización del declive
de la industria que, por decenios, constituyó
la base de sustentación de la riqueza nacional.
Resulta la continuación de un proceso perverso
de involución productiva que tiene lugar
mientras otras naciones hacen progresar sus industrias
y diversifican los usos de la caña de azúcar
por varias vías, entre ellas mediante la
producción de etanol, hecho que en modo
alguno ha limitado la elaboración del dulce,
ni ha inducido al crecimiento desmedido de su
cotización.
Lamentablemente, esta grave situación,
conjuntamente con otros delicados problemas económicos
y sociales, sigue sin analizarse de forma seria,
responsable y civilizada en Cuba, al mismo tiempo
que los medios de difusión y debate nacionales
se dedican a buscar la paja en el ojo ajeno, dando
recetas por nadie solicitadas, cuando ya nuestro
hogar nacional, a causa de la aplicación
de un inoperante y fracasado modelo de desarrollo,
yace en el piso.
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