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CULTURA
Justo Lennon
Odelin Alfonso Torna
LA HABANA, junio (www.cubanet.org) - Justo Vega,
más conocido como "El caballero de
la décima", nació en San Antonio
de Cabezas, en la provincia Matanzas. En 1934
se inicia en la radio, acompañando al conjunto
Trovadores Cubanos. El repentista hizo de la décima
guajira una obra que improvisó por nuestros
campos y ciudades. Compartió escenarios
junto a otro excelente poeta, Adolfo Alfonso,
con quien entabló los contrapunteos dominicales
en el programa de televisión Palmas y Cañas.
Seis años después del debut de
Justo Vega en la radio, lejos de la campiña
cubana, nació en Liverpool, Gran Bretaña,
John Winston Lennon, guitarrista y vocalista de
los Beatles.
Ambos músicos, con diferencias marcadas
por el tiempo, género y origen, tienen
su espacio con estatuas en diferentes parques
de La Habana.
La estatua de Justo Vega se erige sin sombra,
rodeado por retoños de árboles y
escasos bancos de madera, sobre los terrenos de
lo que fue la antigua hielera de La Palma. Ahora
es un parque de apenas treinta metros cuadrados.
El monumento se ubica en el municipio capitalino
Arroyo Naranjo, donde se cruzan las calzadas de
Managua y Calabazar, aproximadamente a unos 15
kilómetros del parque Lennon.
El poeta de la campiña fue honrado por
un artista municipal, con nombre y desborde de
cultura socialista. Está esculpido, al
parecer, en arcilla o concreto adulterado, hecho
por manos que equivocaron las siluetas e hicieron
de sus rasgos el peor de los repentistas. O al
menos, el más feo.
He querido indagar el por qué de muchas
cosas por las que siento repugnancia. No puedo
entender por qué el artista se llevó
la tarja hace más de un año para
repararla, según dice la guarda parque.
Todavía no ha regresado con ella. No me
supieron explicar por qué la mano izquierda
de la estatua se agrietó, a punto de desprenderse,
días después de ser levantado el
monumento.
Mientras el gobierno municipal está enfrascado
en la Batalla de Ideas, los adolescentes se aventuran,
tras los muros del parque, a sus contiendas amorosas.
Ya no se habla del parque Justo Vega. Ahora le
llaman el parque del "chupa, chupa"
y eso, para los que conocen el significado, es
realmente bochornoso.
Siento pena por quien alegró durante años
a la familia cubana con las rimas de la controversia.
Siento pena por sus familiares, quienes viven
a escasos metros de un monumento a la cultura
cubana, realizado en tiempo récord.
¿Será una forma de honrar a los
poetas nacionales o es que hay que cumplir con
los planes de urbanización y reforestación
de la capital?
Lennon corrió mejor suerte. Su obra descansa
sobre un banco, en un céntrico parque del
Vedado, rodeado de árboles frondosos. Es
un homenaje de bronce, excelente definición
artística para el hombre de "Revolution"
y sus dos versiones.
Los comisarios en la década de los 60
cuestionaron la versión que decía
"tú sabes que no puedes contar conmigo",
refiriéndose a la violencia revolucionaria.
Le censuraron entonces el pacifismo que ahora
le alaban. No tengo nada en contra del rock, ni
de John Lennon. Solo reflexiono, sin titulo de
Comandante en Jefe, sobre la actitud de los dirigentes
de la cultura cubana.
Los espejuelos del monumento a Lennon fueron
robados en dos ocasiones y enseguida sustituidos
por otros. Entonces, ¿Por qué demora
tanto la tarja del poeta?
La prosa improvisada del "El caballero de
la décima" yace en la memoria del
campesinado cubano, en los que compartieron versos
con el poeta y en sus familiares. El parque es
solo un compromiso o un contrato del Ministerio
de Cultura con el olvido.
"Solo el amor convierte el milagro en barro",
expresó el cantautor Silvio Rodríguez
en una de sus canciones. Al parecer, las cuotas
de bronce tienen un solo destino, Liverpool, Vedado,
Lennon, y con reservas para espejuelos robados.
Para muchos pobladores de La Palma, la construcción
del parque fue el fin del hielo. La muerte de
Justo Vega, el fin de la buena controversia. El
parque devolvió al repentista a su barrio.
Recientemente, el monumento abandonó el
parque. Vecinos y transeúntes se alarmaron.
Algunos comentan que se la llevaron para ser reparado.
Otros, que fue retirada a solicitud de los familiares.
Obviamente, el ministro de Cultura nada tiene
que ver con la música campesina. De haberse
interesado por el homenaje a Justo Vega, escogería
al artista y un mejor material para su confección.
Esperemos que el Ministerio de Cultura tome cartas
en el asunto y respete la identidad del campesinado.
Si la segunda estatua viene bien, no importa esperar
por la sombra de la madre natura. Con el verso,
la arcilla y el amor, crece el artista, en La
Palma o en Liverpool. Para Justo Vega, honor,
a quien honor merece.
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