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Raúl
Castro consolida su liderazgo tras un año de provisionalidada
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La Habana, 30 jul (EFE).- Tras un año
de provisionalidad al frente del gobierno de Cuba
en el que no se han producido cambios significativos
en la isla, Raúl Castro ha consolidado
su papel como líder del país y ha
anunciado ajustes para atajar los problemas económicos
dejando de lado los temas políticos.
Después de un año de inmovilismo,
el general Castro aprovechó una jornada
tan señalada como el 26 de julio, la fecha
más importante de la revolución,
para apuntar las necesidad de cambios estructurales
en la economía durante un discurso autocrítico
en el que advirtió a los cubanos que el
país no ha superado aún el período
especial en el que se sumió tras la caída
del bloque soviético.
Aunque centró su intervención en
los asuntos económicos y evitó cualquier
referencia a la situación política,
el de Raúl Castro fue, coincidieron analistas
consultados por Efe, el discurso más "contundente"
del general desde que asumió provisionalmente
el poder en Cuba, el 31 de julio de 2006, por
una grave enfermedad que mantiene a Fidel Castro
apartado de la vida pública.
El semanario oficial Trabajadores subrayó
hoy "la completa sintonía que se produjo
entre el sentimiento popular de toda Cuba y la
intervención del General del Ejército
Raúl Castro" debido "a su enfoque
consecuente con las mayores insatisfacciones y
empeños de los cubanos durante los últimos
años".
"Este discurso, sin dudas pragmático,
ha dado ya y seguirá dando mucho de qué
hablar y, sobre todo, muchísimo para hacer
en el terreno del desarrollo económico
y social del país", agregó
el órgano oficial de la Central de Trabajadores
de Cuba.
Las palabras de Raúl sorprendieron a muchos
cubanos, que, acostumbrados a mensajes oficiales
sobre los logros de la revolución, no esperaban
el tono crítico del general; pero no faltan
los escépticos sobre las dificultades para
impulsar cambios que se traduzcan en mejoras para
la población.
"Seguimos en un callejón sin salida
y todavía no se ve la luz. Puede que haya
cambios, pero no van a ser ahora, y hay desánimo
entre la gente, había expectación
cuando la enfermedad de Fidel, pero se ha ido
perdiendo", comenta una vecina de Playa de
58 años que se gana la vida como limpiadora
desde hace veinte años.
"No pueden prescindir de un ajuste estructural
y no puede ser en breve, pero el problema que
enfrentan ahora es una carrera contrarreloj",
opina un observador occidental.
Pero, más allá del contenido económico
del mensaje, algunos ven la intervención
de Raúl Castro una consolidación
de su papel al frente de la dirección del
país mientras se prolonga la convalecencia
de Fidel Castro, que en agosto cumplirá
81 años.
Durante el último año, el jefe
de la revolución se ha mantenido presente
en el día a día de los cubanos a
través de más de una treintena de
"reflexiones" publicadas en medios oficiales
sobre los temas más diversos, en las que
no ha hecho mención alguna al trabajo de
su hermano al frente del país.
"Parece que después de un año
Raúl ha tomado posiciones y ha asumido
la dirección", opina un diplomático
occidental, que ve cada vez más lejana
la posibilidad de una vuelta de Fidel Castro a
la escena política y considera que Cuba
ha comenzado una tímida transición.
El futuro "está en parte ya adelantado",
apunta el diputado Osvaldo Martínez en
el último número de la revista Temas,
que dedica un amplio espacio a un debate sobre
la transición en la isla.
"El relevo generacional se ha ido produciendo
de manera natural (...) se ha confirmado ya un
equipo de dirección en el que participan
esas generaciones nuevas", añade.
Entre los dirigentes de esas nuevas generaciones
se encuentra Carlos Lage Cordorníu, presidente
de la Federación Estudiantil Universitaria
(FEU) e hijo del vicepresidente Carlos Lage.
El papel de los jóvenes en el proceso
abierto en Cuba, según Lage, es fundamental:
"Queremos proponer y hacer cosas nuevas,
no necesariamente como las piensan otras generaciones,
pero sin negar la Revolución".
El camino es complicado porque, explica Lage
en Temas: "Hacia dónde vamos, es algo
que todavía no sabemos. Le llamamos socialismo,
aunque el socialismo, como lo plantearon los marxistas
clásicos no ha existido nunca".
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